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LA MIRADA

Alegría compartida

Las imágenes de miles de personas festejando el éxito de Macron en la explanada del Louvre calentaban el corazón también a millones de europeos que participaban de esa misma alegría

Las elecciones presidenciales francesas celebradas ayer dejan unas cuantas noticias. La primera, claro está, la victoria de Emmanuel Macron, que hace dos años era prácticamente un político desconocido y que hoy, con 39 años, será el presidente de la república más joven que ha tenido Francia.

Las imágenes de miles de personas festejando su éxito en la explanada del Louvre, como quizás hacía mucho tiempo que no se celebraba en Francia una victoria presidencial, calentaban el corazón también a millones de europeos que participaban de esa misma alegría: Macron supone, sobre todo, la derrota de Marine Le Pen y del Frente Nacional, un objetivo que debía ser prioritario para demócratas y europeístas.

Emocionó oír Macron prometer al mismo tiempo que defenderá a Francia y Europa. Ojala tenga la determinación necesaria para ello, porque el resultado electoral pone de relieve que la tarea será difícil. Marine Le Pen ha sido derrotada, pero ha obtenido nada menos que once millones de votos. Su rápida aparición ante las cámaras no tuvo por objeto reconocer la derrota sino, más bien, anunciar una profunda remodelación de su partido para proseguir con su exitosa estrategia de normalización de la extrema derecha, y para declarar abierta la batalla por las inmediatas elecciones legislativas. La oposición a Macron, vino a decir, soy yo.

El puesto se lo disputará Jean Luc Melenchon, en el extremo opuesto de la cuerda, que pretende sumar a su favor la abstención registrada ayer, la más alta desde los años 70 (aunque merece la pena resaltar que aun así es casi cinco puntos menor que la registrada en las últimas elecciones legislativas españolas, por ejemplo). No será fácil que Melenchon traduzca esa abstención en votos parlamentarios.

En fin, lo inmediato ahora es saber a quién nombra Macron primer ministro y con qué gobierno. Esa será realmente la primera pista de su proyecto.

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