¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Mayas: El enigma de las Ciudades Perdidas

Hasta el 7 de enero de 2018 podemos disfrutar en el MARQ de Alicante de una exposición dedicada al mundo maya. "Mayas: el enigma de las ciudades perdidas", nos permite conectar con esta apasionante cultura mesoamericana como nunca antes se ha visto.

Escultura de hombre jaguar /

La exposición “Mayas. El enigma de las Ciudades Perdidas”, reúne una importante colección de piezas del Museo Nacional de Arqueología y Etnología de Guatemala (MUNAE) y dos instituciones guatelmatecas como son la Fundación Ruta Maya y la Colección Neria Herrera del Museo Juan Antonio Valdés, que en su mayoría nunca antes han sido expuestas en Europa.

Junto a ellas y como complemento a ésta magnífica colección formarán parte de la muestra también algunas piezas procedentes de museos europeos de reconocido prestigio como el Museo de Etnología de Berlín o el Rautenstrauch Joest Museum de Colonia.

Viaje a las ciudades perdidas

La exposición nos sumerge en la selva, cuna de la cultura maya. Ahí aparecen los inmensos templos y palacios. Como testigos mudos de una civilización perdida, las ciudades aún guardan muchos misterios sin resolver entre sus muros. Los mayas habitaron la Península de Yucatán. Su cultura se desarrolla en un territorio que tiene su centro en Guatemala y se extiende hacia Belice, y parte de México,

El Salvador y Honduras. Alcanzó su máximo desarrollo durante el primer milenio antes de nuestra era, cuando los reyes se convierten en divinidades y gobiernan ciudades como Tikal, Palenque, Copán o Calakmul.

Las bóvedas caracterizan el interior del templo maya. En su estructura se basa este segundo gran ambiente, donde se aborda el apogeo de la cultura en el llamado Periodo Clásico, con el desarrollo de grandes de ciudades como Tikal y Calakmul, sus monumentales palacios, la importancia del rey divinizado y su corte de nobles, escribas, músicos y sirvientes.

Los soberanos llegarán a dividir el territorio rivalizando en riqueza y poder, llevando a cabo alianzas y guerras. Las representaciones sobre los dioses y sus ritos, demuestran la importancia de un mundo simbólico compuesto por numerosas deidades a las que se adoraba mediante rituales, que incluían ofrendas, danzas e incluso sacrificios de sangre.

Entre el 800 y 1000 la edad de oro de esta gran cultura llegó a su fin. Las sucesivas guerras y el aumento de las sequías llevaron al colapso de la sociedad, con el abandono de las ciudades. La cultura maya continuará bajo nuevas formas. En el Postclásico urbes como Chichen Itzá y Mayapán serán importantes centros comerciales.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?