¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

LA CRÓNICA NEGRA DE HOLLYWOOD

El asesinato de Phil Hartman

La estrella del cine familiar y de la televisión norteamericana murió tiroteado por su propia esposa.

Phil Hartman era un cómico nato, tenía carisma y facilidad para hacer reír. Su especialidad eran las imitaciones: Frank Sinatra, Charlton Heston, Jack Nicholson y especialmente la de Bill Clinton. También era un maestro haciendo voces. Durante siete años puso voz a una veintena de personajes distintos en la serie los Simpson, los más conocidos el abogado de escaso talento Lionel Hutz y el pomposo actor Troy McClure. Pero la noche del 28 de mayo de 1998 no fue su voz la que escuchó la policía sino la de Ron Douglas, un viejo amigo de Hartman. Él fue el encargado de dar el aviso: Phil había sido asesinado y la autora del crimen era su mujer, Brynn Hartman.

Phil Hartman nació en Canadá y durante los años 70 destacó como dibujante y diseñador. Sobre todo diseñando portadas de discos para grupos como América o Crosby, Still, Nash & Young para quienes diseñó además el logotipo que les identificaba, las iniciales de los cuatro músicos entrelazadas. Pero a pesar de su éxito como diseñador Phil Hartman no era feliz en su trabajo. Le gustaba actuar y tenía soltura para el humor, así que se enroló en un grupo especializado en improvisaciones cómicas. Varios años trabajando con ellos le abrieron las puertas del programa de comedia más famoso de la televisión americana: El “Saturday Night Live”.

Phil Hartman no era un jovencito, tenía ya 38 años cuando en 1986 entró a trabajar en el famoso programa de la NBC del que han salido cómicos como Eddie Murphy, Mike Myers, Whoopi Goldberg o Chevy Chase. Phil batió el récord de permanencia trabajando en el programa 8 años. En ese tiempo se convirtió en uno de los cómicos más populares y queridos de los Estados Unidos y como la mayoría de sus compañeros también dio el salto al cine.

Phil Hartman en "Pequeños guerreros"

La filmografía de Phil Hartman ocupa una quincena de títulos, la mayoría de ellos comedias comerciales del circuito familiar. Debutó en 1993 haciendo de extraterrestre en la película “Los Caraconos”. Le vimos también en películas como “Sargento Bilko”, “Con el arma apunto”, “Pequeños guerreros” o haciendo de vecino insufrible de Schwarzenegger en la comedia navideña "Un padre en apuros".

Parecía que la carrera de Phil Hartman se orientaba cada vez más hacia el cine pero mientras en lo profesional todo marchaba como la seda los problemas con su esposa iban en aumento. Phil había conocido a Brynn Omdahl en 1987, poco tiempo después de ingresar en el Saturday Night Live. En su tercera cita Brynn se quedó embarazada y decidieron casarse. Parecía que un matrimonio de penalti no tendría mucho futuro pero lo cierto es que Phil, que ya había estado casado dos veces antes, encontró la estabilidad junto a su nueva esposa. Tuvieron dos hijos y parecían una pareja modélica. Sin embargo ella tenía un problema: profesionalmente se sentía insatisfecha. Quería ser famosa, tener una carrera de actriz como la tenía su marido. Eso le llevó, por ejemplo, a obsesionarse con su aspecto y se convirtió en una adicta a la cirugía estética.

Pero las ofertas del cine y de la televisión no llegaban. El único papel que consiguió en una película de gran estudio, fue el de camarera con dos frases en “Un muchacho llamado Norte” de Rob Reiner. Brynn se iba deprimiendo cada vez más y más. Empezó a abusar del alcohol y de la cocaína. Con el fin de ayudarla Phil anunció en una entrevista en televisión que iba a producir un nuevo programa que estaría protagonizado por su esposa y por él. Por desgracia el proyecto fue cancelado antes de grabar siquiera el piloto y Phil fue fichado para una nueva telecomedia ambientada en una emisora radiofónica que se titulaba “Newsradio”.

La noche del 27 de mayo de 1998 Brynn salió a cenar con una amiga y regresó a su casa con claras muestras de haber bebido bastante y también consumido cocaína. Según contaron los vecinos hubo una fuerte discusión a gritos entre ella y su marido y él incluso le amenazó con el divorcio. Harto de discutir Phil Hartman se fue a la cama sobre las dos de la madrugada. Ella se quedó despierta, deambulando por la casa muy nerviosa y se tomó varios antidepresivos. Un rato después los vecinos volvieron a despertarse sobresaltados. Habían sonado tres detonaciones. Brynn había disparado contra su marido dormido. Uno de los disparos le había dado en la cabeza y era mortal. Phil Hartman no llegó a despertarse.

Asustada, Brynn salió de la casa, se subió al coche y condujo hasta la casa de Ron Douglas, un viejo amigo de la pareja que vivía a pocas manzanas. Cuando Brynn le confesó lo que había hecho éste no la creyó; estaba demasiado borracha para tenerla en cuenta. Incluso consiguió que se acostará un rato y que se durmiera. Pero cuando Douglas miró dentro de su bolso y vio la pistola cambió de opinión. Despertó a su amiga y juntos volvieron a la residencia de los Hartman. Al ver la escena del crimen Douglas llamó a la policía.

En pocos minutos la casa se llenó de agentes. Uno de ellos se llevó a los dos hijos de la pareja que estaban dormidos y no se habían enterado de nada. Pero la tragedia no había terminado aún. En un descuido de los policías que la custodiaban Brynn salió corriendo y se encerró en su habitación. Unos segundos después se oyó otro disparo. La mujer se había suicidado de un tiro en la sien.

La muerte de los Hartman provocó un auténtico shock entre los que les conocían. Nadie podía entender como había podido suceder algo así. La autopsia ofreció la respuesta. En el cuerpo de Brynn hallaron abundante alcohol y cocaína y también un potente antidepresivo llamado “Zoloft” que según los médicos, combinado con las drogas y el alcohol, puede provocar brotes psicóticos e impulsos violentos. Y esa fue la razón. Phil Hartman falleció a causa de una letal combinación química que convirtió a su esposa en una asesina suicida.

Cargando