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Greg Louganis en Acento Robinson

Los abusos de su padre, el racismo, el alcohol y las drogas... El mejor saltador de trampolín de la historia también ha tenido que hacer frente al VIH

Louganis, como todos los genios, es un personaje complicado que encontró en los saltos su mejor expresión como artista. Parecía difícil que alguien pudiera brillar al máximo nivel, y con tanta autoridad, en las dos especialidades principales que están en el programa olímpico de saltos: el trampolín flexible a tres metros del agua, y la plataforma de cemento, o palanca fija, a 10.

Klaus Dibiasi, el más laureado saltador hasta entonces, había ganado los títulos olímpicos de palanca en México 68, Múnich 72 y Montreal 76, éste último, precisamente, ante Louganis.

Louganis llegó para romper todos los récords. Cuatro títulos olímpicos (que seguramente hubieran sido más de haber ido a Moscú 80), y cinco mundiales. Tras ganar el mundial de Madrid 86, declaró al diario estadounidense Los Angeles Time tuvo problemas con las drogas y la bebida. Según este diario, Louganis dijo en una reunión con 300 estudiantes de Irvine, localidad próxima a Los Ángeles, que había fumado marihuana y "tomado cosas más fuertes" porque no encontraba satisfacción en sus estudios.

Según el saltador, se consideró alcohólico hasta 1983, año en que pudo abandonar la dependencia de la bebida y los barbitúricos y ha declarado: "Hace unos años me di cuenta de que esto me alejaba de mi carrera como saltador, y de que tenía que apartarme de muchas personas a las que sólo me unían la droga y el alcohol."

En los Juegos de Seúl de 1988 un terrible error le hizo golpearse la cabeza en uno de los saltos de palanca (un accidente que poco antes había costado la vida a un saltador soviético), y cayó desmayado al agua. Sin embargo, salió de la piscina y media hora más tarde, con un vendaje en la cabeza, volvía a saltar. Louganis ejecutó un salto casi perfecto lo que le convirtió en el único saltador en ganar el oro en dos pruebas y en dos Juegos Olímpicos consecutivos.

Cuando Louganis se retiró después de los Juegos de Seúl 88, contaba en su haber con cuatro medallas olímpicas de oro y una de bronce, seis medallas de oro en los Juegos Panamericanos, cinco campeonatos mundiales y 47 títulos nacionales de los Estados Unidos. En 1994 tomó parte en los Juegos Gay de Nueva York y 'salió del armario'; un año después anunció que estaba enfermo de sida y que, cuando se golpeó la cabeza con el trampolín en 1988, ya era seropositivo. Después se dedicó por completo al teatro y al cine, dos de sus aficiones; de hecho, se graduó en Arte Dramático en el California Irving Institute.

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