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La firma de Iñaki Gabilondo

Nostalgia de autoridad

"Francia reclama autoridad. Macron va a importar mucho no solo por lo que haga, sino por lo que simbolice"

Miramos todos a Francia con una gran curiosidad. La llegada de Macron con su abrumadora mayoría parlamentaria, que ha llenado la Asamblea Nacional de debutantes, tiene un cierto carácter de estreno político, de novedad espectacular, aunque su música ideológica de fondo haga recelar a muchos.

Ayer, el nuevo primer ministro, Édouard Philip, pronunció su discurso de política general, que, como corresponde al 'macronismo', fue de banda ancha, de ancho espectro, de ancho todo, para abarcarlo todo y a todos. Por su parte, el presidente está vistiendo el cargo con 'grandeur' de monarca. El día de su victoria ante la pirámide del Louvre, y hace dos días en su discurso ante las cámaras en el Palacio de Versalles, parecía un 'Rey Sol' digital. Se le ve empeñado en potenciar al máximo el simbolismo de su cargo y dotarlo del aparataje que refuerce su valor de gran referencia, de última instancia incluso psicológica para los ciudadanos.

El tiempo dirá si es narcisismo o no pero, por de pronto, la famosa encuesta anual encargada a Ipsos por Le Monde, por la Fundación Jean Jaurès y por la facultad de Ciencias Políticas, en la cual se detecta que el pesimismo continúa, señala algo que me ha parecido muy interesante: Francia reclama autoridad.  Se añora la figura de un jefe que ponga orden, y si añadimos a esto que, aunque la mayoría sigue creyendo en la democracia, hay un 30% de franceses que piensa que, tal vez, algún otro sistema podría ser igualmente bueno, podemos concluir que Macron  va a importar mucho no solo por lo que haga, sino por lo que simbolice. Y todo esto con una gran contestación en la calle que no va a tardar en aparecer.

Escucha la firma de Iñaki Gabilondo en 'Hoy por Hoy

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