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BuenaVida

Trabajo, cuernos y alcohol

El secreto para mejorar la relación con tu jefe, como perdonar unos cuernos y el error de beber para olvidar cierran esta última entrega de BuenaVida

Cuando hay muchos que acaban de volver de vacaciones no hay nada mejor que tratar de mejorar la relación con tus jefe. Distintos estudios, encuestas e informes que demuestran que la hartura laboral es generalizada. Uno de los trabajos más extensos, realizado por la agencia de investigación Gallup en 140 países, encuestando a más de 180 millones de empleados, llega a la conclusión de que solo el 13% de los trabajadores estamos felices en el trabajo, el 63% ni estamos a gusto ni nos sentimos motivados, y un 24% directamente lo detestamos. El espejo donde hay que mirarse es Suecia que tiene de los niveles más bajos de estrés. ¿El secreto? Son los fikas, los momentos de café en la oficina, de forma que las empresas los tienen como obligatorios. Siguiendo con jefes, ¿sabías que según una investigación de la Universidad de Cambridge cuanto más potente es el grito de los monos aulladores de menor tamaño son sus testículos? Como suena.

¿Perdonarías una infidelidad?¿ Es bueno hacerlo? Salimos de dudas con dos expertos como la sexóloga Emma Placer y José Bustamente, psicólogo, sexólogo y autor del libro “En qué piensan los hombres”. Para Emma diferenciar infidelidad de tonteo "depende de cada persona, de la moralidad de cada uno pero lo que es seguro es que las redes sociales complican mucho las cosas, el 90% de los casos de infidelidad se pillan por la red, las redes favorecen la pillada". A la hora de perdonar o no unos cuernos José Bustamante cree que "de principio todo el mundo asegura que no lo haría pero metidos en harina la gente valora las relaciones y en muchas ocasiones se da un paso atrás para perdonar la infidelidad".   

Y acabamos saliendo de un error porque siempre hemos pensado que para olvidar la mejor solución era darte a la bebida. Pues no. Según un estudio de la Universidad John Hopkins de Baltimore (Estados Unidos), los recuerdos traumáticos –precisamente esos que querríamos borrar de la memoria– se afianzan más en nuestro cerebro cuando bebemos. Y el humorista y monologuista Dani Mateo nos define su BuenaVida y sentencia que él no da importancia al sexo porque para él es "mear con gemidos. Se nos ha ido la olla con el sexo hasta el punto que le damos una transcendencia que no tiene"   

 

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