¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Club de cultura

Una de aventuras

SÁBADO 11:00H. Álex Hinojo y Álvaro Colomer nos acompañan en un viaje por lo mejor que ha dado el género en el cine y en la literatura.

La novela de aventuras. El concepto de aventura impregna toda la literatura universal y, además, se entremezcla con casi todos los géneros. Hay novelas de amor y aventuras (Emilio Salgari), de fantasía y aventuras (Tolkien), de ciencia ficción y aventuras (Julio Verne), de caballería y aventuras (El Quijote)… Estrictamente hablando, diríamos que la novela de aventuras se caracteriza por la presencia de un héroe que vive una experiencia de naturaleza arriesgada y dotad de eventos inesperados que le hacen correr cierto tipo de peligros. Normalmente estas aventuras suceden durante un viaje en el que la acción está por encima de todo. Esto se ve claramente en todas las épocas: en el mundo clásico tenemos las odiseas y epopeyas –con el ejemplo del gran héroe Heracles, que es el héroe atormentado); en la Edad Media tenemos a Simbad, las sagas nórdicas, Marco Polo, etc.; en la Edad Moderna los conquistadores españoles; en la Edad Contemporánea los exploradores polares o africanos o incluso los exploradores espaciales. Pero la novela de aventuras por antonomasia es la de capa y espada, un subgénero de la novela histórica nacida en el folletín y caracterizada por el ideal romántico de que un hombre armado con una espada puede enfrentarse a los males del mundo, que son la tiranía, el egoísmo y la envidia. Grandes personajes fueron D’Artagnan, Scaramouche, el prisionero de Zenda, la Pimpinela Escarlata, El Zorro, Cyrano de Bergedac, Pardailla, Hendon y, entre nosotros, el Capitán Alatriste (capitán Contreras). La novela de capa y espada se desarrolló principalmente en el folletín, que fue un acontecimiento editorial surgido en la Francia del siglo XIX en la parte inferior de las páginas de los periódicos y que dio al mundo grandes novelas de Alejandro Dumas padre, Eugenie Sue, Flaubert o Michel Zévaco.

 

El cine de aventuras. El cine de aventuras realza el carácter épico de una historia. Siempre ha estado más preocupado por la ambientación, el vestuario, los efectos especiales que por la historia o los personajes que la protagonizan, que suelen ser arquetipos que varían poco de unas películas a otras. En ningún género como el de aventuras encontramos tan realzado el papel del héroe y los valores morales que encarna, que tienden siempre a hacer el bien, a reinstaurar la justicia. La acción, las escenas de lucha y el montaje frenético están muy presentes en el cine de aventuras. El cine de aventuras tiene también muchos subgéneros como el de capa y espada, el bélico, el cine de piratas, el de aventuras selváticas, el de exploración de tierras desconocidas… El cine de aventuras nació de la mano del cine italiano, que buscaba glorificar sus gestas de un pasado glorioso. Los seriales cinematográficos americanos lo llevaron a su máxima expresión. Cada capítulo acababa con una situación límite, muchas veces en una en la que la vida del héroe pendía de un hilo. El público quedaba con ganas de más. Es quizá uno de los géneros más deudores de la literatura, que ya había creado la base de situaciones y personajes arquetípicos. No es de extrañar que sea un género en el que encontramos muchas adaptaciones de obras literarias.

Nos acompaña el escritor y criminólogo Marc Pastor. 

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?