La clemenza di Tito: la despedida de Mozart

En su última ópera, uno de los compositores más geniales de todos los tiempos se anima a dar lecciones de buen gobierno a un emperador ¡nada menos!

El emperador Tito (uno de los gobernantes de la Antigua Roma tenidos por "buenos") sirve como ejemplo de monarca virtuoso y, sobre todo, clemente para una obra encargada con motivo de la coronación de Leopoldo II de Austria como rey de Bohemia. Ecuánime, dispuesto a escuchar a todos y listo para perdonar las faltas, Tito es el modelo que se pone ante el nuevo monarca en una ópera, por cierto, que en principio no iba a componer Mozart, sino otro destacado músico de la época: Antonio Salieri.

Como Salieri estaba muy ocupado, el trabajo recayó en Mozart, y esta obra por encargo acabó por convertirse en la última del genio de Salzburgo, compuesta en el año de su muerte (1791). La clemenza di Tito combina en una historia amor, traición, intriga y política, y aunque no tiene suspense (al fin y al cabo, sabemos desde el título que Tito va a ser clemente), la música, estilizada y refinada como corresponde a la majestuosa ocasión de su composición hace que haya ocupado uno de los lugares más destacados entre las óperas del compositor.

En el programa, además de los mejores momentos musicales de la ópera, escucharemos otra "clemenza" que nos acerca Carlos Iribarren en su espacio ópera prima; hablando de Carlos Iribarren, entrevistaremos (de nuevo) a Antonio Salieri, que sigue sin superar su envidia hacia Mozart más de 200 años después; y nuestros expertos musicólogos nos hablarán, en el caso de Pep Gorgori, de otras obras geniales compuestas por encargo y, en el caso de Lorena Jiménez, de uno de los cantantes más destacados del momento: Philippe Jaroussky.

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