¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Sir Arthur Vs Sherlock Holmes

¿Cómo es posible que el creador de un personaje tan genial como Sherlock Holmes, fuera absolutamente crédulo a la hora de enfrentarse a burdas supersticiones y engaños que no pasaban ni el más mínimo control? La realidad histórica que le tocó vivir, nos da la clave de todo ello.

Arthur Conan Doyle, el escritor escocés (Edimbourgo 1859 - Crowborough Inglaterra 1930), creador de Sherlock Holmes se mantuvo toda su vida sobre el delgado filo de la navaja. A un lado la figura del ingenioso detective londinense y por el otro, el mundo de las supersticiones y las creencias, principalmente el espiritismo. ¿Cómo es posible que una persona con la mentalidad tan preclara como la de Doyle, a la luz de los relatos de Holmes, pudiera verse avocado al mundo del espiritismo, los fantasmas o las hadas, convirtiéndose en uno de sus mayores defensores?

La Gran Guerra

Con este nombre es conocida la I Guerra Mundial desarrollada principalmente en Europa desde 1914 hasta 1918. Se dice que no había familia en el Reino Unido que no hubiera sufrido al menos una baja en las trincheras del continente. Se calcula que perdieron la vida entre soldados, casi a partes iguales, más de quince millones de personas. Algo absolutamente traumático para cualquier pueblo en cualquier momento. La necesidad del ser humano por buscar respuestas a los hechos traumáticos hizo que creencias como el espiritismo, proliferaran de una manera extrema. La proliferación de mediums, supuestos intermediarios entre los vivos y los muertos, hizo que muchos cayeran en el engaño creyendo que hablaban con sus hijos fallecidos en los campos de combate, cuando realmente estaban ante un embaucador que no hacía más que usar simples trucos de ventriloquía e ilusionismo. No en vano, el espiritismo a principios del siglo XX era una religión, una fe igual de asentada y aceptada que el cristianismo; una moda que marcó muchas de las reuniones de la alta sociedad británica. El espiritismo estaba de moda, más si había personas de renombre que lo defendían.

Conan Doyle, el gran garante

El que el creador de Holmes, un hombre de prestigio, respaldara la realidad del fenómeno espiritista tuvo un doble efecto. Por un lado atrajo a muchos incrédulos que decían que si Doyle lo admitía, tenía que ser cierto, y por otro lado, a los detractores que veían en el escritor un engaño más a los que estaban acostumbrados los mediums.

En el Cronovisor de Javier Sierra nos adentramos a conocer los entresijos de la realidad histórica que rodeó a este singular escritor.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?