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PALMERAS SALVAJES

El delito Weinstein

Ante casos así se necesita que los hombres denuncien, desenmascaren y fabriquen un cordón sanitario alrededor de hombres como Weinstein y de todo lo que representan

Se habla del 'caso Weinstein' o del 'escándalo Weinstein'. Prefiero llamarlo delito porque muchas veces los delitos de la industria del espectáculo son rebautizado como casos o escándalos, y de esta forma parece que la noticia sea antes un gran asunto de la sección de espectáculos que de la sección de sucesos. Pero es bastante más aprovechable que sea de Sucesos y que sirva como ejemplo de muchísimos delitos que ocurren, y se silencian en un ámbito laboral cualquiera, no sólo en Hollywood.

Detrás de ese silencio de Weinstein y de cualquiera están los privilegios de un hombre. El poder que tienen para ejercerlo mediante la coacción, el dinero con el que ocultar el delito, la impunidad de un sistema patriarcal tan blindado que estamos viendo a las mujeres más poderosas y ricas del mundo reconociendo que ese sistema les dobló el pulso y la utilización de una herramienta, el chantaje, que es habitual en Hollywood y en cualquier ciudad del mundo. Esa frase de "si no cedes a mis deseos sexuales no haces carrera" vale para la industria del cine como para cualquier negocio. Cuanto antes entendamos esto, mejor para todas y mejor para todos.

Recordemos. Se hizo un chiste en la serie 30 Rock, cuando un personaje femenino dice: "No le tengo miedo a la industria. He rechazado tener sexo con Harvey Weinstein hasta en cinco ocasiones". Se hizo otro en la gala de los Oscar de 2013. En 2015 una periodista del New York Times escribió: "En algún momento, todas las mujeres que tienen miedo de hablar de Harvey Weinstein van a tener que unir sus manos y saltar". Y Jessica Chastein ha dicho ahora que las historias sobre Weinstein se oían en todas partes.

¿Las mujeres pudieron hablar? Sí. ¿Pudieron denunciar? También. Dos superaron el miedo en su momento, sufrieron amenazas de todo tipo, cobraron extrajudicialmente y no se supo mucho más de ellas en el cine. Las mujeres eran las victimas de Weinstein: es importante tener esto claro. Muchas de ellas han dicho que después de ser violadas o acosadas sentían vergüenza, que es algo que se repite en Hollywood y en todas partes. Por eso ante casos así se necesita que los hombres denuncien, desenmascaren y fabriquen un cordón sanitario alrededor de hombres como Weinstein y de todo lo que representan. Para enseñar que no hay impunidad judicial y tampoco impunidad social. Y que las mujeres tienen el derecho a tener miedo o vergüenza, porque son víctimas. Los hombres tienen el deber de no tenerlo.

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