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El dietario de Ramoneda

El lunes vuelve a ser fecha clave

Josep Ramoneda reflexiona sobre la jornada clave del requerimiento y de declaraciones en la Audiencia Nacional del próximo lunes

El inefable y expansivo Juncker se ha soltado hoy rompiendo la discreción comunitaria sobre la cuestión catalana. No quiere la independencia porque teme su efecto contagio. Una Europa de 98 naciones sería inviable, dice. Solo está dispuesto a mediar si lo piden las dos partes y de momento solo se lo ha pedido el gobierno catalán. Ha hablado con Rajoy muchas veces para que solucione el problema, “algunas cosas se han hecho pero otras no”, precisa. Moraleja, ya no queda duda alguna de que la crisis de España es un problema europeo. Juncker reconoce al gobierno catalán como parte. Y quiere que la situación se resuelva pronto, antes de que arrastre a todos.

“Quién decide es el gobierno”, ha dicho un reaparecido Artur Mas, en referencia a las demandas de la CUP y de la ANC de que se proclame ya la independencia. Y ha añadido: “Si un estado se declara independiente pero no le reconoce nadie y no puede actuar como tal es una independencia estética. Y si no se tiene en cuenta el factor exterior se pueden cometer errores”. De su multa millonaria al barullo económico que embarga Cataluña, Artur Mas parece haber vivido un baño de realidad que le ha hecho reaccionar. Él fue el artífice de la estrategia de citas históricas que ha llevado al independentismo al impasse actual. Más fuerte que nunca, pero sin fuerza suficiente para dar un salto más. Y parece haber comprendido que hay que buscar una salida.

De ahora hasta el lunes, toda la presión recaerá sobre Puigdemont. Unos le piden que aguante, otros que rectifique. Él debe escoger entre la épica de la derrota y el pragmatismo de la política. La primera opción se justificaría para evitar la frustración de los suyos; la segunda, para salvar las instituciones catalanas y frenar las consecuencias económicas de una radicalización del conflicto. En esta sucesión de momentos estelares que es el procés, el lunes vuelve a ser fecha clave: Puigdemont ha de dar una respuesta y la Audiencia Nacional vuelve a interrogar a Trapero, Sánchez y Cuixart. ¿Qué cara se le pondría a Puigdemont si él diera un paso conciliador y la jueza decretara prisión para los tres investigados? Todo es posible y casi nada es previsible en este lío.

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