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LA OPINIÓN

Independentismo igual a división

Los demandadores de diálogo, guardianes de la llave del Parlament, que abren o cierran según sus intereses, tampoco consideran las Cortes españolas un espacio para el debate

Este jueves comenzará en realidad a las cinco de la tarde. Porque a esa hora, las cinco de la tarde, comienza en el Senado el debate sobre el artículo 155 de la Constitución y, a la misma hora, se inicia el pleno del Parlament de Cataluña.

En uno, el Parlament, un independentismo dividido parece dispuesto a declarar la independencia, aunque nadie descarta nada a esta hora. En otro, el Senado, se analiza la manera de enfrentar esta situación inédita en la Europa contemporánea en un Estado democrático como el español que es la cuarta economía del euro.

Pasadas las dos de la madrugada ha terminado en Barcelona la reunión convocada por Puigdemont con su gobierno, miembros del PDeCAT y Esquerra, miembros de Òmnium y la ANC, dos organizaciones a las que nadie ha votado. Ha estado también Artur Mas y el gabinete en la sombra, que tampoco ha votado nadie y asesora al president. Hemos visto caras largas y silencio a la salida. Hay profunda división entre los partidarios de saltar al vacío y los que aún empujan al president a convocar las elecciones. División silente, temerosa. No hay, que nos consten, dimisiones.

División que vivimos en directo en la SER. Por la mañana, aquí en ‘Hoy por Hoy’, el portavoz del PDeCAT en el Senado, Josep Lluís Cleries, decía: “Lo sé personalmente por él. Quiere ir al Senado. Seguro que irá porque quiere explicarse, ya que el Gobierno no le ha dado nunca la opción al diálogo. Yo me inclino por el jueves porque el viernes será más difícil por los horarios del pleno del Parlament. Él encantado de debatir. Y si viene un representante del Gobierno también podrá contestar al Gobierno”.

Por la tarde, en un tuit, Puigdemont anunciaba que no iría al Senado porque es una pérdida de tiempo, dado que el gobierno central ponía nuevas objeciones a parar el 155, y Junqueras anunciaba en castellano a una agencia internacional de noticias el advenimiento de la república catalana. Los demandadores de diálogo, guardianes de la llave del Parlament, que abren o cierran según sus intereses, tampoco consideran las Cortes españolas un espacio para el debate.

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