Robert-Houdin: El padre de la magia moderna

Apareció en los escenarios de París con un frac negro impecable y transformó de la noche a la mañana el concepto de los magos callejeros, convirtiendo su arte en uno de los espectáculos más solicitados por las elites sociales de la época. Ese fue Robert-Houdin, el primer mago contemporáneo en la historia de la magia.

Robert-Houdin (1805-1871) es el referente de todos los interesados en la historia de la magia para ver el punto en el que el arte de la prestidigitación se convirtió en lo que hoy entendemos como el arte del ilusionismo. Hijo de un relojero, obligado por su padre a estudiar abogacía, siempre fue un muchacho sin ambiciones hasta que de forma casual cayó en sus manos un libro de magia. Por error el librero le entregó no un libro de mecánica para ayudar en el taller de su padre, sino un libro de ilusionismo y en sus páginas descubrió lo que quería ser de mayor.

El estilo de -Robert-Houdin

Robert-Houdin fue el pionero no solo en lo que he comentado de la elegancia en el vestir o de llevar el espectáculo callejero a los teatros convirtiendo las actuaciones en presentaciones para las clases burguesas o aristocráticas de la Francia del momento. También fue un avezado mecánico capaz de aprovechar lo que le había enseñado su padre en el taller de relojero para crear autómatas o juegos de ilusión que aún hoy, más de 150 años después de haber sido creados, siguen cautivando a los espectadores. De su cabeza y de su magia salieron autómatas como Antonio Diábolo o el juego del Naranjo que aparece en la película El Ilusionista (2006) y que el mago Jorge Blass ha recuperado para algunos de sus espectáculos.

Robert-Houdin escribió una autobiografía, Confidencias de un prestidigitador, que aún se reedita con un precio muy económico.

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