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ENCICLOPEDIA CURIOSA DEL CINE

Fotogramas de una enfermedad terrible

Aprovechando la celebración del día mundial de la lucha contra el SIDA recordamos cómo el cine ha reflejado la enfermedad en sus películas.

La relación de Hollywood con el SIDA fue en un principio tibia a pesar de que una de sus grandes estrellas, Rock Hudson, iba a contribuir como ningún otro ser humano a la difusión del problema. La muerte del actor en 1985 supuso un toque de alarma tal que puede hablarse de un antes y un después en la historia del SIDA. Tras él vendrían otros muchos. Actores como Anthony Perkins o Brad Davis; directores como Tony Richardson o Jacques Demy; profesionales del cine como Nestor Almendros; artistas como Liberace, Nureyev o Freddie Mercury y muchos, muchísimos más.

A pesar de todo, los grandes estudios de cine se negaban a abordar el tema desde sus películas. La primera que contiene una alusión al SIDA, aunque sea de pasada, es la película de Woody Allen “Hannah y sus hermanas” de 1986. Hubo otras películas americanas que a principios de los 90 se atrevieron a tratar el tema como “Compañeros inseparables” o “En el filo de la duda”. De Francia nos llegó “Las noches salvajes” cuyo director y protagonista Cyril Colarg murió de la enfermedad. Y de Gran Bretaña era “Los amigos de Peter”, dirigida por Kenneth Brannagh. Pero hubo que esperar hasta 1993 y al estreno de “Philadelphia” de Jonathan Demme para ver la primera película de un gran estudio de Hollywood que abordaba directamente el problema.

A partir de entonces muchas otras trataron el tema, algunas de forma tangencial como “Solo ellas”, “Todo sobre mi madre” o “Después de una noche”. Y otras como tema central de sus argumentos, tal es el caso de “Yesterday”, “Test”, las miniseries “Angels in America” y “The normal heart”o “Dallas Buyers Club” por la que Matthew McConaughey y Jared Leto ganaron sendos Oscar de interpretación en 2014.

La enfermedad también está presente en la reciente “Verano 1993” o en la premiada en Cannes “120 pulsaciones por minuto” que se estrenará en breve. Según la Organización mundial de la salud desde su aparición el virus ha costado la vida a cerca de 40 millones de personas. Los avances de la medicina han conseguido que el SIDA sea una enfermedad tratable y ya no necesariamente mortal, al menos en el primer mundo donde ha dejado de ser noticia, pero no así en el tercer mundo donde se calcula que más de 36 millones de personas están infectadas por el V.I.H. y la mayor parte de ellas morirán. El SIDA sigue estando ahí. Por eso la educación y la prevención siguen siendo tan necesarias como antes y en ese empeño el cine debe seguir jugando un papel importante.

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