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Shackleton y la exploración Antártica

Los dos polos de la Tierra siempre han tenido una especial “atracción” para muchos aventureros deseosos de fama y fortuna que querían pasar a la posteridad bien siendo los primeros en colocar su bandera o sobrevolándolos con dirigibles o aviones

Y los británicos han puesto especial interés en estos viajes tanto al Ártico como a la Antártida, aunque sin tener la suerte que ellos deseaban. Durante el siglo XIX y principios del siglo XX, la era de las competencias entre las potencias marítimas se orientó hacia la exploración y conquista de ambos polos. Una serie de nombres destacan en esta epopeya: Davis, Baffin, Hudson, Barents, John Franklin… hasta llegar a Weddell, Wilkes o Amundsen, Peary, Nansen y Scott.

Pero hubo uno que por su valor, carisma y tenacidad será recordado: Ernest Shackleton quien quiso cruzar de lado a lado el inhóspito continente antártico. Viajaremos junto a la tripulación del Endurance y reviviremos su odisea por la supervivencia tras quedar el barco atrapado en un bloque de hielo en el mar de Wedell. Con 28 hombres a bordo, aislados por la banquisa a la deriva y sin poder alcanzar las costas antárticas. Triturado por la presión de los hielos, el barco encalló al final ante los ojos de la consternada tripulación. Salvaron lo poco que pudieron, incluidas las placas fotográficas. Y tuvieron que sacrificar a los perros para poder alimentarse.

E14 – Shackleton y el peor viaje del mundo

En este Cronovisor nos vamos, junto a Jesús Callejo, a una de las muchas expediciones de Shackleton, en concreto a la que se consideró como “el peor viaje del mundo”: 18 de enero de 1915. Estamos muy cerca del Polo Sur, el barco ha quedado encallado en el hielo y los aventureros se preguntan qué hacer.

Escucharemos la voz del propio Shackelton hablando de sus logros y de su viaje al Polo Sur ahora que han pasado más de 100 años y descubriremos a este particular y temerario hombre que se convirtió en todo un héroe británico.

Sobrevivieron a duras penas a los diferentes percances que fueron encontrando y Shackleton, aunque no tenía inquietudes religiosas, sin embargo, en plena expedición para intentar encontrar ayuda y salvación en su aventura antártica de 1915, cuando iban tres personas en la búsqueda de un campamento ballenero, El Jefe, como le llamaban sus hombres, llegó a afirmar: "No tengo duda de que la providencia nos ha guiado. Yo sé que, durante aquella larga y terrible marcha de 36 horas sobre las montañas sin nombre y glaciares, a menudo me parecía que éramos cuatro y no tres”. Es el extraño fenómeno del "cuarto hombre" que también han experimentado otros aventureros y exploradores del polo.

El marino Apsley Cherry-Garrard, perteneciente a la expedición de Scott, dedicó al carácter de Shackleton una de las mejores frases: "Para una organización científica y geográfica conjunta dame a Scott, para un viaje invernal, Wilson, para una carrera al Polo y nada más, Amundsen, y si estoy en un maldito agujero y quiero salir, dame todo el rato a Shackleton".

Shackleton ha sido considerado como el director de expedición más seguro, tanto para sus hombres como para sí mismo. Sin duda será recordado como uno de los hombres más valientes y con más coraje de todos los exploradores antárticos. Y como suele pasar en estos casos, su nombre ha quedado congelado con el tiempo y no es tan conocido como se merecería, hasta que el cronovisor le ha sacado de su olvido…

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