¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

La mirada de Soledad Gallego-Díaz

222 pilotos dijeron no

Alemania es el único país de la Unión Europea donde decenas de pilotos de líneas áreas se están negando a transportar a personas a las que se ha denegado asilo político y que son objeto de una deportación forzosa

Los alemanes aprenden desde la escuela la existencia de una responsabilidad individual que impide escudarse detrás de órdenes para justificar que se participa en algo que puede atentar contra los derechos humanos. Quizás por eso es el único país de la Unión Europea donde decenas de pilotos de líneas áreas se están negando a transportar a personas a las que se ha denegado asilo político y que son objeto de una deportación forzosa.

Según informó ayer la radio oficial, DW, el gobierno ha admitido que al menos 222 de esos vuelos tuvieron que ser cancelados porque los pilotos se negaron a subir a los aviones. En especial, los pilotos alemanes se niegan a transportar a los afganos deportados, porque no aceptan que su país de origen pueda ser considerado un lugar seguro. 85 de esos vuelos eran de la compañía Lufthansa y de su filial Eurowings y el resto de compañías charter.

El portavoz de la Lufthansa defendió a sus pilotos, aunque alegó otro tipo de razones, relacionadas con la seguridad de los vuelos. Los pilotos tienen derecho a hablar con los pasajeros antes de embarcarlos y si creen que no se dan las condiciones de seguridad necesarias pueden cancelar los vuelos, explicó. Y eso es exactamente lo que han hecho más de 200 pilotos.

Otras fuentes explicaron que en Alemania no es posible encargar esos vuelos a pilotos militares porque las Fuerzas Armadas tienen vedado participar en operaciones de deportación de población civil.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?