La opinión

Menos patrias y más derechos

No me negarán que si ponemos las dos noticias juntas, si las mezclamos, el cóctel que sale es demoledor; y muy amargo

Aprovechando que hoy vivimos aún esa cosa tan curiosa llamada jornada de reflexión, previa a las elecciones de mañana en Catalunya, pues me ha dado por reflexionar. Del tema que nos ocupa, del monotema, no me han surgido grandes novedades; si acaso dos ideas básicas: una, que visto el encono entre bloques, los resultados de esas elecciones posiblemente no aporten ninguna solución; igual lo complican más. Y dos: que yo seguiré sin aplicar –en mi ámbito personal, en mi círculo vital– esa doctrina del enfrentamiento y del ninguneo del adversario. Eso lo tengo clarísimo.

Pero reflexionando, reflexionando ¿saben hasta dónde he llegado? Pues a confirmar que mientras prestamos dedicación casi exclusiva a todo este lío, van ocurriendo otras cosas, tanto o más graves. Por ejemplo, estamos incumpliendo de manera flagrante la base del contrato social, que consiste en cuidar a los jóvenes y a los mayores. Dos noticias, de esas que apenas merecen un breve, lo ilustran a la perfección. El tuit de un juez de Valencia que dice que estando de guardia cada vez tiene que levantar más cadáveres de gente mayor que vivía sola, sin ningún amparo. “¿Qué nos está ocurriendo –se pregunta este juez– qué está fallando?

Cadena SER / Cadena SER

Eso por un lado; y por otro, un estudio según el cual el catorce por ciento de los jóvenes de Oviedo –el estudio se ha hecho en Oviedo– admiten estar dispuestos a robar o a traficar con drogas si en un año no mejora la situación económica.

No me negarán que si ponemos las dos noticias juntas, si las mezclamos, el cóctel que sale es demoledor; y muy amargo.

A ver si con tanta patria y tanta bandera –del color que sea– se nos está olvidando lo más importante: las personas, la gente.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?