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La mirada de Soledad Gallego-Díaz

Un pacto sorpresa

Llama la atención que para Podemos y Ciudadanos sea tan fácil llegar a un acuerdo cuando les afecta a ellos mismos y tan difícil cuando se trata de algo que puede afectar al país entero

La facilidad con la que Podemos y Ciudadanos han sido capaces de llegar a un pacto es una sorpresa, porque no hace aún un año que los dos se consideraban totalmente incompatibles. Para Ciudadanos, los de Podemos eran unos populistas que suponían una amenaza existencial para la democracia. Podemos, por su parte, no podía pensar ni tan siquiera en compartir algo con los de Rivera porque, decía, son simplemente la marca blanca de los populares. ¿Cómo apoyar la investidura del candidato socialista si este había llegado antes a un pacto con los de Rivera? Imposible. Sin embargo, a la hora de defender sus intereses electorales parece que ni unos son una amenaza existencial, ni los otros son el PP disfrazado. Ciudadanos y Podemos se sienten en total sintonía para modificar la Ley electoral, de manera que alcance unas mayores cotas de proporcionalidad, algo que les beneficiará como formaciones políticas. Está bien, no hay por qué formular reproches a unos líderes políticos por llegar a un acuerdo. Simplemente, llama la atención que sea tan fácil cuando lo que se acuerda les afecta a ellos mismos como partidos y tan difícil cuando se trata de algo que puede afectar al país entero. Dicho todo eso, aumentar la proporcionalidad del sistema electoral, siempre que no deje sin representación a la llamada España vacía ni supere el límite que haría del Parlamento una cámara sin mayorías posibles, es una idea políticamente muy razonable. Conviene recordar sin embargo que los intereses electorales recorren todos los patios, tanto que la única vez en que realmente estuvo en peligro el consenso constitucional, allá por 1978, fue cuando UCD intentó una maniobra de última hora que eliminaba de la Constitución la idea de proporcionalidad. Finalmente, fue el PSOE el que consiguió incorporar el punto 3 del artículo 68: “la elección se verificará en cada circunscripción atendiendo a criterios de representación proporcional”.

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Cadena SER

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