Deportes

Tony Hawk, leyenda del skateboard

Cuando el deporte del skateboard murió a principios de los 90, Hawk siempre confió en que se recuperaría

La primera vez que Tony Hawk pisó una tabla de skate, nada presagió que llegaría a convertirse en el skater más famoso de todos los tiempos. Tenía nueve años y estrenaba el monopatín que le había regalado su hermano mayor.

Practicando en el ahora extinto Oasis Skatepark, el pequeño prodigio pronto comenzó a atraer la atención al realizar maniobras de gran dificultad para su edad. A los 12 años estaba ganando concursos de aficionados en California, a los 14 se convirtió en profesional, y a los 16 ya era reconocido como el mejor skater profesional del mundo.

En su carrera profesional de 17 años, ganó más de 70 concursos de skateboarding, incluyendo medallas de oro en los X Games de 1995 y 1997. Con 25 años, había competido en 103 concursos profesionales, ganando 73 de ellos y fue coronado campeón mundial vertical skateboarding durante 12 años consecutivos.

A principios de los 90, el deporte del skateboard comenzó a morir de forma silenciosa y repentina. Los ingresos de Tony se redujeron drásticamentelos hasta el punto de tener que trabajar con una paga de cinco dólares al día en Taco Bell. Mientras que muchos de sus compañeros pasaron a otras actividades más tradicionales, Tony nunca abandonó el deporte que amaba. Los siguientes años pasaron volando en una niebla de incertidumbre financiera. Estaba seguro de que el patinaje se recuperaría y con un amigo lanzó su propia compañía de skates, Birdhouse Projects.

Pero, casi tan abruptamente como murió la popularidad del skateboarding, resucitó. Birdhouse creció hasta convertirse en una de las compañías de skate más grandes y conocidas del mundo, y Tony firmó una amplia gama de acuerdos de patrocinio. En 1998, él y su familia abrieron una compañía de ropa y patines para niños llamada Hawk Clothing. Un año después, el patinaje se disparó a alturas inimaginables.

En 1999, Tony creó la franquicia de videojuegos Tony Hawk Pro Skater. La serie de videojuegos Tony Hawk se convirtió en una de las franquicias de juegos más populares de la historia, superando los 1.400 millones de dólares en ventas.

Tony es un modelo a seguir para skaters de todas las edades. Su fundación ha financiado con más de 5.2 millones de dólares a 556 proyectos de skateparks públicos en áreas de bajos ingresos en todo Estados Unidos.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?