Por qué soy feminista y voy a la huelga

Ocho mujeres anónimas reflexionan sobre la falta de igualdad de derechos

Resumen del especial 'Hora 25' ante el 8M de mujeres con mujeres / ROBERTO CUADRADO

Tomar las riendas, respirar y sacar la voz. Es lo que se han propuesto las mujeres en un especial de ‘Hora 25’. Este jueves en la radio no sonarán sus voces, pero en la previa, en las horas que faltan para que comience la jornada de huelga del 8 de Marzo, se han escuchado a mujeres de todo tipo, condición, edad, situación. Los micrófonos de la SER, abiertos para ellas. Una reunión femenina para pensar, debatir y analizar cuáles son sus problemas, sus vidas, su idea de feminismo y sus razones para ir a la huelga.

Reunimos en el estudio de Hora 25 mujeres de todo tipo, edad, condición y situación. Hablamos con mujeres de mujeres

Raquel Soto tiene 67 años, está casada y tiene una hija. Lleva toda la vida en la lucha feminista, ahora pertenece a la asociación de Mujeres progresistas de Retiro, de Madrid

"Soy una mujer de una familia numerosa que tuve que trabajar desde muy joven, siempre fui independiente. Era una joven rebelde con causa, cuando me incorporé al trabajo no había democracia, las jóvenes teníamos que conseguir los anticonceptivos ilegalmente, ahora les parecerá increíble. Teníamos que ir a centros creados de prevención ilegales. Todo era ilegal y no había democracia. Nuestro primer objetivo fue la democracia y ahí muchas nos encontramos con el feminismo"

"El feminismo es feminismo, no es diferente, pero entonces tenía que conseguir de poder expresarnos, la lucha por la despenalización de los anticonceptivos, del aborto, por todo. No había ningún derecho. Hoy se encuentran que muchos de esos derechos están en la ley, otra cosa es si la ley se aplica. Las que éramos políticas o sindicalistas luchamos mucho porque eran muy machistas"

Andrea Marín tiene 16 años, hace primero de bachillerato de ciencias sociales, dice que todo lo feminista que es lo ha mamado de su madre y que en el instituto sí ve comportamientos machistas

"Mis padres están separados, mi madre me ha criado y me ha enseñado que lo que una mujer puede lo puede conseguir. Veo comportamientos machistas en mis compañeros, sobre todo con el humor negro. Si estás de risas con un amigo, y bromeas con correr con una mujer o manarla a fregar, son comportamientos machistas que persisten. El hembrismo es cuando una mujer se siente superior a un hombre. A las mujeres que defendemos el feminismo nos llaman hembristas, es un tema que no se puede tratar en clase con los compañeros. Se sienten atacados"

María Ángeles Galván tiene 67 años, está jubilada, es bióloga aunque nunca ejerció, es madre de dos hijos y está separada. Dice que militaba en el feminismo antes de ser madre, que después, cuidando a los niños ya no tenía tiempo

El feminismo está en casa siempre, que tengas hijos te abre más la mente. Es una forma de comportarse. El feminismo es democracia, son derechos, igualdad. El derecho a la vida y a la integridad física cada semana se conculca para las mujeres, si fueran abogados o fontaneros, diríamos algo, pero como muere una mujer. La maternidad es una opción y estoy orgullosa de mis hijos. Ahora me reconocen como feminista cuando nunca he hablado con él del tema, pero los hemos educado en igualdad. Son comprometidos y solidarios y eso es lo importante.

Alicia Sánchez tiene 44 años, es guardia civil, madre de dos hijos. Ella cree que sus hijos no están concienciados, que aunque haya pasado el tiempo, son más machistas que los de su generación.

La Guardia Civil sigue siendo un cuerpo machista y existe mucha desigualdad, somos poco más de un 6%. Si la mayoría de la población son mujeres, cómo hay tan poca representación femenina. Luchas y eres sancionada por combatir ese machismo puro y duro. Quien saca los pies del tiesto, eres sancionada. Pides un chaleco antibalas adaptados a tu cuerpo y por pedirlo he tenido un pie en la cárcel.

Ana López tiene 21 años, está estudiando cuarto de Filosofía, cree que su generación ha tenido una educación machista y dice que está rodeada de 'como machos'

Los 'como machos' son una mezcla de comunistas y machistas. Muchos se llaman aliados feministas, y por tener el carné de izquierdas, se creen feministas, pero no lo son. Con nuestra edad está el camino andado, ideológicamente está regalado serlo. Hay muchos más chicos en la facultad, se puede plantear porque se da por hecho que todos somos de izquierdas pero crea problemas. Al final acaban tapando el tema porque no les hace gracia.

Maika Sitte tiene 38 años, es la cantante del grupo Freedonia, es negra, nació en Madrid pero es de origen guineano. Cree que por ser mujer y negra, lo tiene doblemente complicado

Es doble desigualdad. Yo me paro en Gran Vía en el paso de peatones y ya creen que soy prostituta. Los derechos de los negros parece que solo lo luchan los afroamericanos. Tengo que luchar por ser mujer y negra, me tienen que gustar los hombres con dinero, que me puedan tocar, por tener el pelo afro. Tengo que estar todo el tiempo dando explicaciones

María Álvarez tiene 35 años, se dedica a la educación, no tiene claro si quiere tener hijos. Cree que un hombre y una mujer -esto de la maternidad y la paternidad- se lo plantean de distinta manera. Es miembro de la Plataforma que convoca los actos del 8M

Estamos desbordadas, las mujeres estamos en las casaS, en los trabajos, en la calle. Hay un sentimiento común de que queremos hablar mucho. Hemos encontrado esa necesidad de compartir hablar de lo que nos importa. Tener un hijo me plantea dudas, desde mi carrera profesional si puedo mantenerla, o las expectativas para ese niño o niña. Muchas retrasamos la maternidad porque no sabemos si tendremos los recursos suficientes para sostener esa nueva vida

Cristina López tiene 44 años, es profesora de Lengua y Literatura, tiene tres hijos de 8, 7 y 2 años. Cree que en su educación los roles de hombres y mujeres estaban muy marcados; su padre trabajaba fuera y eran seis hermanos

Mis hijos no viven en la igualdad. Fui educada en un contexto poco feminista, me he revisado cuando he sido madre. Al educar a mis hijos, me he dado cuenta que tenía muchas cosas metidas dentro y que reaccionaba de la forma que había heredado. Me veía repitiendo patrones de antes, forzando a mi hija a no llevar deportivas y a mi hijo, sí. Al ver que en el colegio tampoco existe la igualdad, las extraescolares son diferentes, todo eso me ha llevado a convencerme de que es necesario ser feminista.

Ocho voces que han reflexionado sobre el problema de la educación, la falta de referentes femeninos en los libros de texto, la reacción de los hombres ante el feminismo, sus miedos y denuncias. "No quiero tener miedo a volver de noche", dice Andrea, mientras Alicia se da cuenta de que nunca ha sentido eso porque nunca ha temido que sus dos hijos chicos sufran una agresión sexual.

Todas coinciden en que no se puede crear un feminismo elitista ni ir contra los hombres. "Muchos ya se están interpelando sobre las formas y actitudes de su masculinidad. Nosotras queremos puestos en igualdad para poner encima de la mesa nuestros problemas y dificultades. No queremos ocupar el lugar de mandones o explicadores, sino hablar de maternidad, paternidad, conciliación". Y para eso también tienen que conversar ellos, concluye.


Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?