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El poderoso discurso de Daniela Vega tras volver a Chile con el Oscar

  • La actriz transgénero viajó para promocionar la película con un pasaporte que negaba su identidad: "En mi carnet hay un nombre que no es mi nombre. Y es porque el país donde yo nací, no me entrega esa posibilidad"
  • "El cine, como el arte, intenta entender mejor al ser humano. Esta película propone saber dónde están los límites de la empatía, qué cuerpos pueden habitarse, qué amores son conquistables y quién pone esa barrera", asegura Vega

"Rebeldía, resistencia y amor", dijo Daniela Vega hace unas semanas en Madrid tras recoger el Goya a Mejor Película Iberoamericana por 'Una mujer fantástica'. La cinta chilena de Sebastián Lelio narra la historia de una mujer transgénero tras la muerte de su pareja. Los prejuicios, las miradas, el maltrato, las acusaciones frente a la dignidad de una mujer que solo quiere despedirse del hombre al que ha amado y luchar por lo que le pertenece.

La película completó el pasado domingo su exitosa carrera de premios con el histórico Oscar a Mejor Película de Habla no inglesa. Tras celebrar la primera estatuilla para Chile, el equipo regresó a su país y fue recibido por Michelle Bachelet en el Palacio de la Moneda. La actriz Daniela Vega, el director y los productos, entre ellos Pablo Larraín, compartieron una reunión privada con la presidenta chilena y, en ella, le urgieron a aprobar la ley de identidad de género.

Después de una votación en el Senado y tras la premura del Gobierno, el proyecto se encuentra aún en una comisión no constituida de la Cámara de Diputados a solo unos días de que concluya el mandato de Bachelet. Mientras tanto, la actriz, que se ha quejado del bloqueo de la norma por el rechazo de algunos legisladores, ha promocionado la película por medio mundo con un pasaporte quer rechaza su identidad. "En mi carnet hay un nombre que no es mi nombre. Y es porque el país donde yo nací, no me entrega esa posibilidad", expresó en la sede presidencial, donde pronunció este poderoso discurso sobre el cine, la identidad y su búsqueda de respuestas:

La gente trans existió desde el día 1, desde la existencia de la humanidad. Llega un momento en que la humanidad hace gestos para entenderse mejor y el cine, como el arte, intenta entender mejor al ser humano. Sus sueños, sus capacidades, sus ilusiones y también dónde están los límites. Y esta película propone dónde están los límites de la empatía, qué cuerpos pueden habitarse, qué amores son o no conquistables y quién pone esa barrera. Esta película lo que hace es preguntarse cosas, es cuestionárselo todo, desde el género, la familia, el amor, la muerte, la vida y cómo se lleva el luto. Pero también hace una reflexión en que le pregunta, interpela al espectador ¿Qué ves cuándo ves a Marina? ¿Desde qué lugar observas la acción? ¿Desde el lugar de Sonia? ¿Desde el de Orlando, del de Marina, desde el de los otros personajes? ¿Con quién te identificas? ¿Quién eres? Eso es el arte.

Este país al que regresó con el equipo feliz, en mi carnet hay un nombre que no es mi nombre. Y es porque el país donde yo nací, no me entrega esa posibilidad. El tiempo pasa y el reloj corre, la gente se va esperando eso. Aparece una película que no pretende ser el faro sino preguntarse dónde está lo que estamos buscando. Y eso es, al menos para mí, haber hecho esto con este equipo de hombres y mujeres dispuestos a poner emociones humanas al servicio de otros seres humanos y de preguntarse por qué no en lugar de por qué.

La actriz concluyó que las leyes no se hacen como partidos de fútbol. "Se hacen pensando en la gente y en sus libertades. Si hay personas elegidas para representar ideas de otras personas y eso está estancado, algo no está funcionando". "Es muy fácil, es una cosita en el carnet de identidad. Que sigan resistiendo, resistan todos, las posibilidades son mayores", sentenció.

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