Mujeres inventoras

Si hiciéramos una encuesta en la calle y pidiéramos tres nombres de científicos o de inventores al azar, de todo el mundo y de cualquier época, seguramente no saldría entre ellos el de ninguna mujer

Y eso que a través del tiempo muchas mujeres han tenido logros importantes en las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), aunque lamentablemente con muy poco eco por las circunstancias que todos sabemos de marginalidad social en estos terrenos.

Repasando la historia de los descubrimientos científicos, nos percatamos de que existe una larga lista de mujeres inventoras que con sus logros han hecho mucho más fácil la vida de la humanidad. Quizá el primer nombre que salga a la luz sea el de Madame Curie, por recibir dos premios Nobel, pero hay muchos más, si bien menos conocidos. Pondremos el ejemplo de varias mujeres, de diferentes épocas y nacionalidades, que aportaron su granito de sabiduría y de ciencia y que en su día no fueron reconocidas y recompensadas como se merecían.

Es el caso de Ada Byron la hija del poeta Lord Byron, también conocida como Ada Lovelace, que realizó el primer algoritmo para un ordenador que aún no existía. Por ese logro, se le considera como la “primera programadora”. Y también se anticipó a la música generada por computadora. En 1979, el Departamento de Defensa de Estados Unidos daba el nombre de ADA a su primer lenguaje de programación informática como forma de reconocer el mérito y la contribución de una mujer pionera de la cibernética, que hace más de ciento cincuenta años trabajó en el primer ordenador de la historia, la Máquina Analítica diseñada por Charles Babbage.

Hedy Lamarr es conocida por ser una de las actrices más bellas y glamurosas de Hollywood de los años 30 y 40, pero pocos saben que tenía una mente brillante y una afición secreta. Gracias a su talento y a sus estudios de ingeniería, ayudó a sentar las bases tecnológicas para el mundo inalámbrico, desde el sistema WIFI hasta el GPS o el Bluetooth, gracias a que conceptualizó un sistema de comunicaciones secretas o “saltos de frecuencia” durante la Segunda Guerra Mundial para el control por radio de torpedos. Veinte años después Estados Unidos rescató la idea para aplicarla en la crisis de los misiles de Cuba.

La militar estadounidense Grace Hopper inventó el primer software amigable para un ordenador llamado COBOL (lenguaje común orientado a negocios) y fue la primera persona en utilizar la palabra “bug” para términos de programación.

Por su citar un caso español, Ángela Ruiz Robles (1895-1975) fue una inventora leonesa afincada en Ferrol que hoy en día está considerada como la precursora del libro electrónico (nuestro actual e-book), porque realizó un prototipo de enciclopedia mecánica. Cuando la patentó la llamó “procedimiento mecánico, eléctrico y a presión de aire para lectura de libros” y todo ello con la idea de facilitar la enseñanza a los niños de su escuela. No consiguió financiación para que su revolucionario invento llegara a todas las aulas del país.

Sirvan de ejemplo de mujeres pioneras en las que, al menos, su recuerdo y sus hallazgos no han caído en el olvido.

 

 

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