Valentín García, un ejemplo de superación y de vida

Aceptó que tenía cáncer de pulmón, aceptó que se podía morir pero "mientras pueda seguir haciendo radio, pueda seguir con mis hijos, con mi novia y con mis amigos... mientras tanto, si puedo, sonrío y, si puedo voy a ser feliz"

Valentín García disfrutando de la radio /

La historia de Valentín García no es una historia de cáncer normal. Es una historia de valentía, de superación. Es una historia llena de ganas de vivir, porque si hay algo que le sobra a Valentín es precisamente eso. No sólo porque él mismo lo diga, sino porque tanto la luz de su cara como su voz son la viva imagen de ello. Valentín compartió su historia en su blog, y la llevó a Twitter, y empezó la locura. A día de hoy, su entrada 'Metástasis' supera el millón de interacciones.

Valentín García se ha asomado a La Ventana para dar ejemplo, pero también para volver a disfrutar de la radio, él mismo lo afirma: "la radio corre por mis venas". No consigue vencer el miedo a la muerte, pero sí hay un miedo que ha vencido, el miedo a decir que lo tiene "yo antes era inmortal, ahora me he comprado un buen puñado de papeletas. Me la juego cada día. Tengo miedo a morirme y no quiero, tengo muchas cosas que hacer".  Aún así incapaz de dejar el sentido del humor de lado, no lo ha hecho en la entrada '¿A qué sabe la quimio?' y tampoco en 'La Ventana', si en el blog se mostraba quejicoso porque "¡hasta la Cruzcampo!" le sabía a metal, durante la entrevista directamente ha declarado que "¡la Cruzcampo es un tema que no es nada frívolo!, las cervezas son banderas y la mía es la Cruzcampo".

Valentín tiene por delante 6 sesiones de quimioterapia y 27 de radiocirugía, pero se niega a bajar la guardia, a dejar de vivir, se dirige a las sesiones como "un cursillo, estoy en 2º de quimio", bromea.

El cariño no le abandona, recibe olas de cariño, una "marea de cariño". Destaca a su madre -con quien ha vuelto a vivir después de 25 años-, a su pareja, a sus amigos, a su "ángel" que es su hermana Blanca, incluso a su ex-mujer relación con la que también ha aprovechado para hacer una gracia "¡Sí! ¡Aquí un español que se lleva bien con su ex-mujer!".  Pero le ha llegado un cariño nuevo, que es el que recibe a través de las redes sociales, cariño que le da fuerza para seguir luchando y para seguir compartiendo su historia porque le han escrito muchas personas agradeciéndole sus entradas puesto que les ayuda.

Lo ha querido dejar bien claro: "Si llega un momento en el que veo a la Parca, algún rezo echaré, ¡por miedo!, pero mi fe está primero en el Dr. Dómine, mi oncólogo y en las personas". Valentín dice que ya ha desarrollado un sentimiento de posesión con su doctor "el mío, el mío, sí, es mío. Lo comparto con otra gente de la Fundación Jiménez Díaz... pero es mío".

También ha aprovechado para agredecer la atención médica que recibe a través de la Seguridad social, "son unos profesionales todos desde el gerente hasta el celador, pasando por enfermeros, médicos... todos. Gracias". 

Pero no fue todo optimismo desde el prmer momento en el que le diagnosticaron cáncer, sino que llegó un momento en el que dio un giro radical, aceptó que tenía cáncer, aceptó que se podía morir pero "mientras pueda seguir haciendo radio, pueda seguir con mis hijos, con mi novia y con mis amigos... mientras tanto, si puedo, sonrío y, si puedo voy a ser feliz". Y así lo hizo, decidió ser feliz y sacarle la parte positiva al cáncer.  Pero "ser feliz no es gratis, hay que currárselo desde que uno se levanta por la mañana", apunta.

El humor le ha ayudado mucho a lo largo de su vida, y le seguirá ayudando. Seguirá haciendo humor hasta de su propio cáncer, hasta el día que deje de tenerlo. Porque Valentín García se va a curar.

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