¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

La firma

Alcalde Valls

No sé si Valls, el mayor saltimbanqui político de Europa, es un buen o mal candidato para Barcelona, Albert Rivera sabrá, pero como creo firmemente en el cosmopolitismo no me parecen mal este tipo de cruces

El ex primer ministro de Francia, Manuel Valls, participó ayer en Barcelona en un acto con aroma preelectoral, con lo que va reforzándose la idea de que Manuel Valls vaya ser el candidato de Ciudadanos al Ayuntamiento de la Ciudad Condal. Decisión muy polémica que nos enfrenta a un nuevo mundo político lleno de posibilidades. No es que este caso sea inédito, ya ha habido algunos alcaldes no españoles, aunque nunca en municipios grandes, y siempre tratándose de residentes en dichos municipios. Pero es legal. La ley permite a cualquier ciudadano de la Unión Europea presentarse a los comicios locales. Manuel Valls, no solo porque naciera en Barcelona, sino porque es francés, puede a todos los efectos presentarse a estas elecciones. Nada legal que oponer, por tanto, a esa posibilidad. Sin embargo, es evidente que altera la tradicional percepción del alcalde como alguien muy vinculado a la ciudad, inmerso individual y familiarmente en la misma, sujeto agente y paciente, día a día, de cuanto en ella ocurre, para dar paso a la posmodernidad, al fichaje estrella, paracaidismo político municipal a escala internacional.

Yo no sé si Valls, el mayor saltimbanqui político de Europa y últimamente coleccionista de derrotas, es un buen o mal candidato para Barcelona, Albert Rivera sabrá, pero como creo firmemente en el cosmopolitismo no me parecen mal este tipo de cruces que, en cualquier caso, van a terminar pasando. Y me gusta no solo porque anuncia un futuro muy abierto, por lo que podríamos incorporar de bueno y por lo que podríamos quitarnos de encima. ¿Se imaginan? Angela Merkel, alcaldesa de Granada o de Santa Cruz de Tenerife. ¿Se imaginan? Rajoy, alcalde de Tallin, en Estonia. Y en un mundo cada vez más global, este movimiento puede que desborde a Europa y acabe siendo mundial. En este caso, me gustaría bastante Obama como candidato a la alcaldía de Madrid.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?