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DOMINGO 09:05H.

"La madurez es una etapa de plenitud"

¿Cuál es la mejor manera de ejercer la madurez, de lograr que sea una etapa fructífera? ¿El paso del tiempo nos hace más reflexivos? ¿Madurar implica necesariamente desengañarse?

A veces te miras al espejo y te cuesta reconocerte. Te detienes unos instantes y observas unas facciones que te incomodan. Ese rostro te resulta algo ajeno pero eres tú. El tiempo va dejando sigilosamente sus huellas y entonces tomas conciencia de que ya no eres tan joven.

Estamos llamados a envejecer pero madurar no significa que esas incómodas arrugas sean el epílogo de nuestra vida, todo lo contrario, ese rostro del espejo es el resultado de un largo proceso lleno de buenos y malos momentos que han hecho posible nuestra existencia. Es cierto que la transición de la juventud a la madurez duele, nos incomoda saber que cada día somos más viejos porque la juventud está mitificada, sobrevalorada. Queremos ser eternamente jóvenes y olvidamos que el paso del tiempo ayuda a mirar la vida de una manera más calmada, sin el ímpetu y la precipitación de la juventud. “El imperativo social está claro: hay que mantener el espíritu de la juventud o parecer joven porque la madurez se asocia indebidamente al estancamiento, al aburrimiento y al aburguesamiento”, afirma el filósofo y teólogo Francesc Torralba en su libro Elogio de la madurez (NowBooks).

Torralba (Barcelona, 1967) estudió filosofía en la Universidad de Barcelona y teología en la facultad de Teología de Catalunya y en la actualidad es profesor de la Universidad Ramón Llull además de tener publicados más de noventa libros de filosofía. El último, Elogio de la madurez, es un lúcido ensayo sobre las virtudes de la madurez, una etapa de la vida que puede vivirse -por qué no- plenamente. “En esa estación de la vida que denominamos madurez el ser humano se da cuenta de que no es el centro gravitacional, que no todo gira a su alrededor. Maduramos cuando estamos en condiciones de darnos al mundo, de enseñar a los demás lo aprendido, de entregarnos generosamente. Para ejercer la madurez hay que aprender a dar mucho.”

Torralba ha pasado por los micrófonos de A vivir que son dos días para hablarnos del inexorable paso del tiempo y de la madurez como momento culminante de la vida a pesar de los sueños rotos que todos guardamos: “La madurez es una etapa de plenitud, de descarga y de liberación.”

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