Los 'jarrones chinos' o el futuro del expresidente Mariano Rajoy

El dirigente del PP tratará de no convertirse en lo que Felipe González llamaba "grandes jarrones chinos", que nadie retira porque son valiosos "pero estorbamos en todos los sitios"

Imagen de televisión facilitada por el PP del líder del partido, Mariano Rajoy, durante su intervención en la reunión del Comité Nacional del partido que se celebra en Madrid /

Fue precisamente un expresidente, Felipe González, el que acuñó la frase. Los antiguos dirigentes, según el socialista, son grandes jarrones chinos que nadie retira porque son valiosos... "pero estorbamos en todos los sitios" explicaba el andaluz. 

Por esa sensación han pasado todos los presidentes de la democracia, desde Suárez, hasta Aznar pasando por Zapatero o Calvo Sotelo. Eso sí, todos, en mayor o menor medida han aprovechado su tirón para publicar libros, ofrecer conferencias y ocupar diversos puestos. Pero el fenómeno, cómo explica David Redoli, sociólogo y expresidente de la asociación de comunicación política traspasa nuestras fronteras aunque en países como Estados Unidos hace años que se pensó en normalizar esta figura. “Ya a mediados del siglo XIX, John Quincy Adams, dijo que no hay nada más patético en la vida que no sepa cómo ganarse la vida después de haber sido presidente" recuerda Redoli, "o sea que ya en el siglo XIX se plantearon qué pasa con los expresidentes”

En 1958, el Congreso americano aprobaba la ley del expresidente y en nuestro país, hubo que esperar hasta 1992 para crear un estatuto propio para estos dirigentes, lo que no ha evitado las polémicas por su interferencia en la vida pública y en la de sus partidos. Si un expresidente es o no útil, depende, según Redoli, del propio expresidente. "La clave está en el sostenimiento de lealtades dependiendo de si debe intervenir porque así se lo piden o si está interviniendo por una agenda personal" asegura el sociólogo. 

A nivel internacional encontramos casos como el de Barack Obama que, alejado de la primera línea política, acaba de firmar con Netflix para producir series y películas. O el británico David Cameron, que dedica su tiempo a la investigación contra el Alzheimer. En el otro extremo, el francés Nicolas Sarkozy quién a pesar de anunciar que se retiraba de la vida pública tras perder las elecciones de 2012 se presentó de nuevo a las primarias de su partido en 2016. Ejemplos en los que deberá fijarse Mariano Rajoy, para quién David Redoli aconseja un periodo alejado de los focos. "Que haga lo que hacen los expresidentes que luego se demuestra que son muy inteligentes, que es un periodo de descompresión. Y luego, si le apetece volver a la vida pública, volvería, porque un expresidente es una figura tremendamente util". Y es que, según Redoli, los expresidentes no tienen por qué ser jarrones chinos si se sabe dónde ponerlos y dónde ubicarlos.

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