Últimas noticias Hemeroteca

Olvidarse del cuerpo

Si el Gobierno, además de ilusionar, funciona, habrá enterrado para siempre los últimos años de guerra interna del PSOE y la depresión asociada. Ese sería su gran logro

El primer reto de Pedro Sánchez es aplicar las políticas que se esperan de este gobierno, con acento en la agenda social, la recuperación de las relaciones del Estado con Cataluña y los aspectos que tienen que ver con las libertades. Debe avanzar en el déficit de las pensiones, en el sostenimiento del Estado del bienestar o combatir la precariedad laboral. Tareas difíciles para media legislatura, con solo 84 diputados y una oposición que ya afila la navaja. Pero si consigue logros en estas materias habrá devuelto al PSOE a la competición con muchas opciones. Y le habrá recuperado para el centro-izquierda un referente electoral que durante mucho tiempo ha estado desaparecido. Los votantes irán a las urnas pensando en este Ejecutivo, que, por el momento recibe más parabienes que críticas.

El segundo reto es saber cómo y cuándo apretará el botón rojo electoral. Sánchez tiene el decreto de convocatoria de elecciones a su disposición, lo que le concede ventaja estratégica. Si el Gobierno, además de ilusionar, funciona, habrá enterrado para siempre los últimos años de guerra interna del PSOE y la depresión asociada. Ese sería su gran logro. Justo cuando los partidos de la oposición están tocados.

El PP, huérfano, marcado por la corrupción e intentando digerir un proceso participativo ajeno a su cultura para elegir líder y sabiendo que puede vivir una guerra civil.

Ciudadanos ha sufrido un súbito desinfle, redimensionando su peso político y perdiendo el aprecio de las encuestas.

Y Podemos, que tiene mucho que decir, no ha encontrado un solo guiño en el Gobierno. El tiempo dirá si ha sido un acierto o un error de cálculo del presidente, que va a necesitar muchos acuerdos. Pero en cualquier caso, los de Pablo Iglesias tendrán que medir bien. No van a permitir que Pedro Sánchez les coma el espacio electoral. Pero si provocan la caída de un Gobierno de progreso no solo pagarán una factura electoral sino que le habrán dado al PSOE su gran argumento de campaña, como en los tiempos de Anguita.

No lo tiene fácil Pedro Sánchez, pero puede hacer como Belmonte, quien decía que para torear bien solo hace falta olvidarse del cuerpo.

 

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?