La polémica del día

¿Un rey que pida disculpas?

Alguien debería haberlo vigilado mejor. Como no se hizo, algún rey, y tenemos dos, debería pedir disculpas a los ciudadanos

Iñaki Urdangarín es desde hoy un delincuente por sentencia firme y deberá ingresar en prisión. Delincuente y mentiroso, porque en los albores del proceso proclamó su inocencia. Sus delitos, afirma la sentencia, los cometió beneficiándose de su situación de privilegio, que usó como trampolín para obtener irregularmente contratos públicos.

Desde su llegada al trono, Felipe VI se ha ocupado de marcar distancias con el todavía presunto y su consorte, beneficiaria a título lucrativo de sus fechorías. Les retiró el título nobiliario, vació su agenda oficial, los borró de la página web de La Zarzuela y, reorganizando la Casa Real, los apartó de la Familia. Hoy, La Zarzuela ha manifestado “su absoluto respeto a la independencia judicial”. Pero esta crítica situación, inédita en la historia, y el daño causado a la institución, acercando la corrupción a los umbrales de palacio, quizás requerirían un pronunciamiento más contundente. Porque todo lo hizo por ser yerno del rey y cuñado del heredero, mientras era duque de Palma y miembro consorte de la Familia Real. Alguien debería haberlo vigilado mejor. Como no se hizo, algún rey, y tenemos dos, debería pedir disculpas a los ciudadanos.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?