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Artrosis VS artritis

Estas dos patologías suenan parecido pero son muy diferentes. Nuestro médico deportivo nos explica todo acerca de ambas

Artritis y artrosis, dos patologías musculares que con frecuencia se utilizan como sinónimos, pero que en realidad son muy diferentes. La artrosis es una enfermedad degenerativa, que aparece de manera paulatina y que avanza muy despacio. Produce un dolor que los especialistas denominan "mecánico", y que aumenta con la actividad y se reduce con el reposo.

Sin embargo, la artritis es un proceso inflamatorio, y aunque también afecta a las articulaciones, no es degenerativo. El doctor Ricardo Jiménez, jefe del servicio de Medicina Deportiva del Quirón de Donostia, asegura que "en algunos casos las articulaciones llegan a deformarse y el dolor puede despertar al paciente durante la noche".

POR QUÉ SE PRODUCEN

A pesar de que hay factores comunes, la artrosis suele aparecer por un exceso de carga como el sobrepeso y la artritis se produce por un esfuerzo excesivo o poco habitual. Y aunque son dos enfermedades que tienen similitudes, el experto advierte "hay pacientes que sufren las dos patologías".

En el caso de la artrosis, hay otros factores que influyen en su aparición. Es el caso del sobrepeso, que afecta a todas las articulaciones del tren inferior (cadera, rodilla, tobillo...) Si, además, hay alguna alteración morfológica, como deformidad en las piernas -el hecho de que no estén totalmente rectas-, la probabilidad de sufrirla es mayor.

Sin embargo, en la artritis es más frecuente su origen por un esfuerzo extra en un momento puntual. Por ejemplo, al correr en un terreno con mucho desnivel. Es decir, mientras que la artrosis la origina un movimiento repetido, la artritis suele aparecer tras un mal gesto en un momento puntual.

¿CÓMO PREVENIRLAS?

Para evitar sufrir este tipo de patologías es importante tener en cuenta que el running es un deporte de impacto y, por tanto, hay una serie de factores que se deben cuidar para no padecerlas.

El primero de ellos es el sobrepeso. Empezar a correr teniendo unos kilos de más puede acarrerar muchas lesiones, con lo que siempre se debe empezar por ejercicios más suaves, como la natación o el simple hecho de caminar.

Por otra parte, hay alteraciones en las piernas que también son relevantes. Tener los pies cavos o planos o las piernas en X favorecen la aparición de este tipo de problemas. Es algo que podemos ver simplemente con mirarnos al espejo y combatirlo o compensarlo antes de ponernos a correr -por ejemplo, con unas plantillas- reduce el riesgo.

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