VIENDO OBRAS

"Sostenible", el adjetivo para el turismo del futuro

El número de turistas internacionales no para de aumentar en las últimas décadas hasta rondar los 1.300 millones cada año. Fruto de un modelo de turismo masivo, los recursos naturales de muchos de los destinos preferidos están cada vez más deteriorados ¿podemos hacer algo para remediarlo?

Imagínense en una playa paradisíaca de arena blanca perdida por alguna isla virgen del Mar Caribe. Usted, tumbado, descansando en compañía de la persona que desee, en un entorno en el que el azul del Mar y el del cielo se funden sin que sea posible divisar el horizonte. La vegetación que le rodea, exuberante, le permite disfrutar del espectáculo de la naturaleza a la vez que le proporciona la sombra perfecta para un día de ensueño.

Imagínense en esa misma playa, a un joven tirando la lata de la cerveza que se acaba de beber al mar y a la pareja de este joven apagando la colilla en esa arena, que hasta hace poco era blanca. Imagínese, a la señora que pasea por entre la vegetación arrancando una flor exótica que no existe en su país de origen y a los niños que juegan entre las piedras matando a los animales que acaban de atrapar con su cubo de plástico. Multipliquen esto por 1.300 millones de turistas e imagínense cómo de machacados pueden quedar los entornos naturales que se masifican de turistas.

Viajar es maravilloso porque el turismo nos descansa, nos enriquece, nos abre ventanas al mundo y nos quita prejuicios pero ¿podemos hacerlo de una manera más sostenible?

Hay muchas formas de hacer turismo. Para unos ir a un resort soleado con una pulserita de “todo incluido” y no salir de allí es hacer turismo. Para otros navegar en un hotel flotante que ofrece fiestas, comilonas y entretenimiento combinado con visitas atropelladas y rápidas en los puertos en los que parada. Otros, incluso conservan la visión romántica del viajero aventuro que con una mochila y poco dinero se recorre el mundo descubriendo nuevas culturas.

El hecho de poderse ir de vacaciones es una conquista de derechos de la sociedad moderna. Antes sólo unos poquísimos privilegiados podían permitirse tomarse unos días de descanso en un pueblo de la costa o de la montaña. Menos gente aún podía tomarse un mes de vacaciones, y ya ni hablamos de viajar una semana o quince días a un destino exótico o lejano.

En el siglo XXI, ha llegado la hora de que el turista también asuma el compromiso de respetar y preservar los lugares que visita para que las generaciones venideras también puedan disfrutarlos . La turismofobia que se está generando en algunos lugares es absurda, pero no lo es denunciar que cada vez hay más maravillas naturales destrozadas por un modelo de turismo masivo que en ciertos destinos puede acarrear tantas consecuencias negativas como positivas.

Para charlar sobre las posibles soluciones y nuevos modelos de turismo sostenible nos acompañan en el estudio Marcelo Risi, Director de Comunicación de la Organización Mundial del Turismo y Marina Cruz Blasco, del Centro Español de Turismo Responsable.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?