Algo está cambiando, pero no para todos

Àngels Barceló reflexiona sobre la dimisión de la Ministra Carmen Montón y la actitud evasiva del Partido Popular y Pablo Casado ante el caso de su máster

El nivel de exigencia a los políticos aumenta en la misma proporción que aumenta la vigilancia de los ciudadanos y de los medios de comunicación, buena noticia para la democracia. En poco más de cien días han dimitido dos ministros del Gobierno de Pedro Sánchez. Es verdad que ninguno de los dos reconoció su error, así que escudados en que será lo mejor para el Gobierno se han ido y lo han hecho solo horas después de que estallaran sus respectivos escándalos.

No me negarán que algo está cambiando. Durante mucho tiempo pasaban cosas en este país, pero nunca pasaba nada. Mariano Rajoy dejaba pudrir los casos esperando que el tiempo los hiciera desaparecer, nadie asumía responsabilidades. Ahora los ministros dimiten, aunque lo hagan a regañadientes, aunque el Presidente les manifieste su apoyo hasta cinco minutos antes. Por cierto, ¿por qué lo hará? El listón está muy alto, los propios partidos lo han puesto muy alto y estas son las consecuencias para ellos.

Bueno, no para todos. El nivel de cinismo del Partido Popular con el caso del máster de Pablo Casado adquiere dimensiones estatrosféricas. Para despejar la presión que la dimisión de la Ministra Montón ejerció sobre él, recurren los populares a que los casos son diferentes, a que Casado sí ha enseñado el trabajo de fin de máster. Mienten, porque no se ha podido ni leer ni fotocopiar. Pero el sumum del cinismo es cuando critican a Sánchez por no haber actuado con más rapidez en la dimisión de la Ministra, como si no tuviéramos memoria, como si de los tiempos que utilizaba Rajoy hiciera tanto tiempo que ya se nos hubiera olvidado.

Al máster de Casado le faltan todas las explicaciones, pero no se siente concernido por el caso Montón, a la que parece que le costó entender lo del caso Cifuentes. Si se gana una moción de censura basándose en la necesidad de regeneración de la política española, a Pedro Sánchez le sobraron unas cuantas horas y unas declaraciones de apoyo a la exministra de sanidad. Pero a Pablo Casado se le va a hacer largo el tiempo hasta que el Supremo diga algo, mientras tanto podría ir haciendo fotocopias de su trabajo de fin de máster porque, diga lo que diga, todavía no lo hemos visto.

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