Extrema derecha sin disfraz ni escrúpulos

Josep Ramoneda analiza el momento que vive la derecha española con la irrupción de Vox, la victoria de Jair Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones en Brasil y una autocrítica de Manuel Valls

Ajuste de cuentas con todos y manual de instrucciones para Casado. Así podría subtitularse el nuevo libro de Aznar: “El futuro es hoy. España en el cambio de época”. Esta reaparición del expresidente coincide con la demolición de su obra. Aznar dotó a la derecha española de un proyecto para adaptarse al nuevo régimen de la mano del neoliberalismo triunfante y del patriotismo conservador. Consiguió que el Partido Popular integrara todas las sensibilidades de la derecha. De ahí la leyenda de que en España no había extrema derecha: estaba en el PP, junto a liberales, conservadores, democratacristianos y demás. Y bajo el manto protector de Aznar encontraba satisfacción suficiente como para bajar la voz. Pero Rajoy y sus compadres no han sabido conservar el patrimonio heredado. Con la crisis catalana, Ciudadanos pegó un mordisco al PP y este fin de semana en Vista Alegre se celebró la entronización de Vox como extrema derecha sin disfraz ni escrúpulos. A por todos los enemigos de la patria: los independentistas, los inmigrantes y las feministas. Aznar llama a refundar la derecha. ¿Llega a tiempo? De momento, Casado va sin freno, decidido a disputarle la agenda a Vox. ¿Es este el futuro de la derecha española? Si miramos a Italia no es imposible.

En América Latina ya no hacen falta golpes de Estado para llevar la extrema derecha al poder. Jair Bolsonaro, un matón, a las puertas de la presidencia de Brasil. Allí ya ni siquiera disimulan: las élites no tienen reparo en utilizar a la extrema derecha como pasarela al autoritarismo. Y siempre hay alguna religión, en este caso los evangelistas, dispuesta a echar una mano. “Hace tiempo que Bolsonaro nos está diciendo quién es”, ha afirmado la escritora brasileña Lilia Schwarez. Ninguno de los que le votaron podrá alegar ignorancia.

Enternecedor principio de autocrítica de Manuel Valls en France Inter (la emisora pública francesa): “A veces, he confundido la autoridad con el autoritarismo”, ha dicho. Justo es reconocerlo.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?