Últimas noticias Hemeroteca

Una luz en el túnel

Aunque a Torrent no le tiemblan las piernas a la hora de lanzar proclamas secesionistas, sí le preocupa ejecutar actos perseguibles por los jueces

Hoy hay una oportunidad para que el Parlament de Catalunya deje de ser el camarote de los hermanos Marx, como nos tiene acostumbrados: el camarote del caos, la parálisis y la inefectividad.

Aunque puede pasar de todo, y suelen pasar cosas poco excelentes, disponemos un indicio positivo. Que nos deja ver una lejana luz de esperanza. Una luz en el túnel institucional en el que la élite independentista ha metido a los electores, desde el mes de julio.

El presidente de la Cámara, el (relativamente) moderado Roger Torrent, de Esquerra, ha pedido que los letrados le pongan por escrito su desacuerdo con una decisión que defienden los del círculo de Puigdemont, partidario del radicalismo unilateralista. Quieren desafiar la resolución judicial que les obliga a reemplazar temporalmente a los diputados bajo proceso penal (incluido Puigdemont), pero aparentando que la cumplen.

Cuando un presidente pide por escrito técnico una posición con la que está de acuerdo, se supone que no es para saltársela a la torera. Sino para tener más fuerza y poder de convicción. Claro que este argumento puede pecar de optimista.

Pero ocurre también que, aunque a Torrent no le tiemblan las piernas a la hora de lanzar proclamas secesionistas, sí le preocupa ejecutar actos perseguibles por los jueces. Que le lleven a seguir el camino ilegal de su predecesora, Carme Forcadell, hacia la --siempre cruel-- prisión. Torrent es padre de familia. Y su mujer se lo recuerda día sí, día también. En beneficio de sus chiquillos. Y de todos los catalanes que consideran estrambótica la afición de bastantes gobernantes secesionistas de quebrantar la ley.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?