Últimas noticias Hemeroteca

Cuando el baloncesto salta por la ventana

Acabaremos haciéndole algo más que un chichón a un deporte que empieza a parecer un superviviente a tanto golpe

Rudy Fernández intenta tirar a canasta /

En la última semana del mes de noviembre la selección española vuelve a jugar partidos de clasificación para el Mundial de China de 2019. Contra Turquía en Ankara primero, contra Ucrania después en Tenerife. Son los llamados partidos de selección de las ventanas. Ese sistema que es una serie de Netflix de intriga, cargado de giros inesperados pero con una diferencia esencial: no tiene el éxito que pensaban.

Para esta ventana Turquía anuncia que va a hacer una selección potente porque está al borde del abismo convocando jugadores de Euroliga, la competición europea que curiosamente ha colocado al mismo tiempo partidos en los que se enfrentan muchos clubes españoles y turcos entre sí. Vaya por delante que no creo en casualidades y pienso que la máxima competición europea de clubes pretende tocar las narices a FIBA pero lo que se hace así es pervertir las dos competiciones.

Es malo para la selección porque nosotros no vamos a contar con los jugadores de Euroliga ya que los clubes españoles lo han dejado claro y los posibles internacionales españoles no quieren líos. España, con los deberes hechos por unos meritorios estupendos, tiene un pie y medio en China y se puede permitir el lujo hasta de tropezar en Ankara y estar en el Mundial sin problemas. Eso sí, así devalúa un espectáculo que podría ser mejor contando con los jugadores europeos.

Y es malo para la Euroliga. Esa jornada cruzada hará que los clubes turcos queden mermados de jugadores y el resto de los equipos que no jueguen contra ellos podrían sentirse perjudicados en el futuro al disputar esos partidos de fin de mes sin toda la plantilla. Cuando a Milán, Khimki o Panathinaikos les toque el cruce con ellos sí estarán todos. Entendería la queja. Y podría estar justificada.

El caso es que las ventanas siguen siendo un jaleo para nuestro baloncesto. Contrariamente al efecto ventana por ahí no entra aire fresco, no sanean nuestro deporte y solo logran tirar la lógica del baloncesto por ellas. Parafraseando al último de la fila… cuando las buenas ideas entran por la puerta, el basket se ha empeñado en tirarlas por la ventana. Y así acabaremos haciéndole algo más que un chichón a un deporte que empieza a parecer un superviviente a tanto golpe.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?