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Thomas Jefferson, El Polímata

¿Sabían que Jefferson obtuvo un éxito total vacunando contra la viruela a 200 esclavos, ochenta de los cuales eran de su propiedad, después de lo cual la población blanca aceptó la vacunación que protegería contra la enfermedad a muchos soldados durante la Guerra de Independencia? No pongan cara de extrañeza que aún hay más. ¿Sabían que Jefferson fue un inventor activo que descubrió o mejoró, entre otras excelencias, un sistema criptográfico de cifrado, el sillón giratorio, una máquina para hacer macarrones y la cama empotrable?

Son aficiones que apenas se conocen del tercer presidente de los Estados Unidos, al igual que tener hijos secretos... Hace pocos años el ADN desveló que Thomas Jefferson (1743-1826), ardiente defensor de la separación de las razas, mantuvo una relación sentimental con una esclava negra, 28 años más joven que él, llamada Sally Hemings con la cual tuvo al menos un hijo. Sin embargo, el escándalo no afectó mucho a su popularidad y nuevamente salió elegido presidente. Su defensa principal consistió en repetir que su vida privada no guardaba relación con su actividad profesional por lo que no debería repercutir sobre su reputación pública.

Aparte de estos affaires de su vida más íntima y privada, en su vida pública y profesional se dedicó a labores políticas y jurídicas, pero también arquitectónicas y arqueológicas. De hecho, son muchos los que le consideran el padre de la arqueología norteamericana.

Thomas Jefferson hizo excavaciones propias en sus tierras de Virginia dándose cuenta de que la estratigrafía de un túmulo funerario de nativos americanos, antes de que se llamara así a sus diversas capas geológicas, era fundamental para determinar la antigüedad de los huesos que iba localizando. Es decir, utilizó un incipiente método científico, llamado "excavación de trinchera", para no deteriorar el material que iba encontrando y dejó escrito un informe detallado en 1784, llegando a la conclusión de que al excavar el túmulo sepulcral los huesos que estaban a más profundidad tenían más antigüedad. Esto que hoy en día parece de sentido común no lo era en su época donde muchos teólogos y científicos seguían pensando que el mundo lo creó Dios en siete días. En su informe escribió: “Existía uno de éstos (túmulos) en mi vecindad, y yo deseaba satisfacer mi curiosidad sobre cuáles y qué opiniones eran las justas… Estaba situado en los terrenos bajos del Rivanna, dos millas aproximadamente a partir de su principal bifurcación, y opuesto a algunas colinas, en las que había existido un poblado indio... Excavé primeramente de manera superficial en varios puntos y recogí una colección de huesos humanos a diferentes profundidades, desde seis pulgadas a tres pies bajo la superficie...”

Se considera el primer informe detallado de la apertura de un túmulo funerario realizado con criterios y objetivos científicos en Norteamérica… Y además fue arquitecto con estilo propio. En su epitafio quiso ser recordado tan solo por estas virtudes: “Autor de la Declaración de Independencia estadounidense; del Estatuto de Virginia para la libertad religiosa; y Padre de la Universidad de Virginia".

 

 

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