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Sánchez y May presumen de un acuerdo que rechaza su oposición

El ministro de Exteriores, Josep Borrell, dice que el acuerdo por Gibraltar es "redondo" para el Gobierno mientras la primera ministra británica, Theresa May, insiste en que España no ha conseguido su objetivo

Sánchez y May se apuntan un tanto por un acuerdo que rechaza su oposición / ()

Ha sido un fin de semana de agitación con el 'brexit', pero acabó en acuerdo. O eso parece, aunque con la salida del Reino Unido de la Unión Europea todo hay que ponerlo en condicional. Lo que tenemos sobre la mesa por el momento es una comparecencia de Theresa May, un calendario que ya ha empezado a descontar hojas y una polémica política a cuenta de Gibraltar que ha cogido a los partidos españoles en plena campaña andaluza. Esa es la mezcla.

A cuenta de esto, el mensaje de Theresa May esta tarde en el parlamento británico ha sido claro: estamos orgullosos de que Gibraltar sea británico y nuestra posición sobre su soberanía no va a cambiar. "España no ha conseguido lo que quería", ha llegado a afirmar la premier en la cámara. Una frase rotunda de la primera ministra a la que ha dado respuesta a última hora de este lunes el ministro de Exteriores, Josep Borrell.

"Si May no lo quiere aceptar o pensaba que pretendíamos otra cosa... qué quiere que le diga. ¿Qué pretendíamos? Esto. ¿Lo hemos conseguido? Redondo", así de tajante se ha mostrado Borrell cuestionado por el papel de España en la negociación sobre la situación de Gibraltar tras el 'brexit'.

La derivada política española por este asunto es innegable, como también es la británica. Y esa no tiene tanto que ver con Gibraltar como con la capacidad de May de sacar adelante finalmente el plan del 'brexit'. El parlamento británico, que tiene que aprobar el acuerdo el próximo día 11, ya le ha hecho saber a May que se lo va a poner difícil. Por el momento, ella ha vuelto a avisar una vez más de las consecuencias que tendría rechazar este pacto.

Durante dos horas y media, May ha defendido con argumentos conocidos —"es el mejor, el único posible"— es acuerdo ratificado este domingo por Los 27. May ha pedido que, por el bien del país, los diputados le den su voto. "Esta cámara puede respaldar el acuerdo y avanzar hacia un futuro brillante de oportunidades o optar por rechazar el acuerdo y volver a la casilla de salida", ha afirmado Theresa May.

La reacción de todos los grupos políticos hacia este manifiesto ha sido de rechazo, de condena. No se ha oído prácticamente ninguna voz que defienda el pacto. Algunos, pocos, lo aceptan como un mal menor y los ataques tienen una virulencia que, a 15 días de la votación, hacen dudar seriamente de que pueda salir adelante. El líder de la oposición, Jeremy Corbyn, le ha pedido un plan B, pero lo más llamativo es la voracidad de los propios conservadores. "La primera ministra y toda la cámara saben de matemáticas, este acuerdo nunca va a ser aprobado. Incluso aunque pasara, que no va a ocurrir, los unionistas, de los que depende para tener mayoría, ya han dicho que van a revisar su relación con el Gobierno. Esto está muerto, la Cámara de los Comunes nunca se ha rendido ante nadie y no lo va a hacer ahora", ha aseverado el conservador Mark Francois. Así pues, o los diputados son muy hipócritas y cambiarán su sentido de votación, o hay al menos 80 conservadores que no van a votar el acuerdo.

Y de lo que tanto se habla aquí y tan poco se habla allí, que es de Gibraltar, pocas referencias pero muy claras. Al principio de su intervención, May se ha referido a Gibraltar para dejar claro que nada ha cambiado, que la soberanía del peñón es intocable. "Lo más importante es que el texto legal del acuerdo no ha sido modificado, es lo que pidió repetidamente España, pero no lo ha conseguido", ha afirmado. Algo que choca con declaraciones del laborista Jeremy Corbyn, que dice que este acuerdo abre la puerta a que España tenga un papel en las decisiones que afectan al estatus de Gibraltar.

Borrell ha discrepado con Theresa May. España ha conseguido lo que quería conseguir, decía a última hora el ministro, que ya lleva desde primera con ese argumento: lo que España consiguió con la Unión Europea es vinculante. Lo decía en 'Hoy por Hoy'. "Cuando se negocia con el Reino Unido, Gibraltar está fuera, y cuando se negocia con Gibraltar, España tiene la última palabra. Si alguna vez se plantea el problema, el tribunal diría, como se dice vulgarmente, que esto va a misa".

Aseguraba Borrell que los que critican el acuerdo —que son los partidos de la oposición— deberían saber de lo que hablan. Luego, esta tarde, el ministro comparecía junto a su homólogo alemán. "Las garantías que ha obtenido España sobre Gibraltar son jurídicamente vinculantes", decía el ministro de exteriores alemán, apuntalando la tesis en la que ya a esa hora incidía de nuevo Borrell. De hecho, respondía al ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, para quien las garantías de España eran "pedazos de papel mojado".

"Para el ministro principal de Gibraltar, las declaraciones que hacen los gobiernos son papel mojado. Lo tendré en cuenta la próxima vez que me proponga hacer una declaración. Si alguien considera que son papel mojado, es alguien con quien más vale no juntarse para declarar nada", le ha respondido Borrell.

El Gobierno, por tanto, frente a la posición de Gibraltar. Y con la oposición enfrente. "La comparecencia urgente del presidente del Gobierno para que lo que él llama acuerdo histórica se pueda explicar; lo único histórico que aprecia el PP es el ridículo de Sánchez", afirman los populares en boca de Javier Maroto. "Sánchez se confió, nos dijo que estaba todo atado en octubre y se fue a reunirse con la dictadura castrista y se olvidó de que se jugaban los minutos decisivos del partido", ha apuntado Villegas. Ione Belarra, de Podemos, también apunta en esta dirección. "Podían haber hecho antes, está bien que se pongan manos a la obra pero queda mucho por hacer y se tiene que hacer con la ciudadanía y las asociaciones que operan allí", ha comentado.

Por tanto, con la oposición enfrente... y con Aznar. "No se trata de hacer la evaluación de que significan tres cartas interpretativas de un texto, eso todo el mundo que sabe algo de la UE, lo sabe se trata de saber si España ha conseguido progresar algo en su situación con la UE y con Reino Unido. Es dificil tener que decir que no", ha sentenciado.

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