Horacio Gómez deja la presidencia del Celta tras once años

El presidente del Celta de Vigo, Horacio Gómez, abandona la nave celeste tras once años al mando. El máximo mandatario ha presentado su dimisión esta mañana tras haber anunciado ya en las últimas fechas su intención de dejar la presidencia del club gallego. Horacio Gómez deja al club vigués tras lograr el éxito de la clasificación para la UEFA en su retorno a la Primera División.

Fuentes cercanas al club ya habían confirmado la intención de Horacio Gómez de presentar esta misma tarde ante el Consejo su deseo de dejar la presidencia. En cualquier caso seguiría ligado a la entidad celeste, ya que se mantendrá dentro del Consejo de Administración hasta la Junta de Accionistas. Gómez vendió la mayoría de su paquete accionarial al empresario vigués Carlos Mouriño, de 63 años, y así cedió el mando del club.

Reacciones

La noticia de la marcha de Horacio Gómez ya fue comentada por la plantilla viguesa en el día de ayer. El capitán y flamante Zamora, el guardameta Pinto, aseguró: "Nos pilla un poco de sorpresa. Él había comentado que necesitaba estar con su familia y hay que comprender a un presidente que se ha entregado al celtismo", comentaba el capitán Pinto.

Por su parte, Ángel también mostraba su extrañeza: "Nos ha cogido de sorpresa, pero si ha decidido marcharse sus motivos tendrá. La gente que venga lo hará con la intención de hacer las cosas bien, por lo que puede ser también bueno para el club". El futbolista canario dijo también que "esta situación no nos causa ninguna incertidumbre". Uno de los jugadores que ha tenido poco tiempo para conocer a Horacio es José Enrique que tuvo buenas palabras para el presidente vigués: "Ha demostrado que lo ha hecho fenomenal".

Once años de éxitos

Horacio Gómez accedió a la presidencia del Celta de Vigo en la temporada 1995-1996, tras seis años como consejero. Fue en ese año cuando vivió uno de los momentos más delicados del club, cuando éste estuvo apunto de descender a Segunda B por motivos administrativos. Finalmente no se consumó ese descenso y desde entonces Horacio ha vivido los momentos más gloriosos de la historia de este club. Con seis clasificaciones para la Copa de la UEFA, incluida la de este año, llegando en tres oportunidades hasta los cuartos de final.

El punto culminante llegó en la temporada 2002-2003 cuando el Celta se clasificó para la Liga de Campeones por primera vez en su historia. Sin embargo, las paradojas del fútbol quisieron que ese año de participación en la máxima competición continental el Celta descendiera a Segunda División, en lo que se convirtió en el momento más amargo de Horacio Gómez al frente del club. Fue entonces cuando la idea de dejar la butaca presidencial cobró fuerza en la cabeza de Horacio. Pese a ello, Horacio permaneció en la presidencia dos temporadas más con la única idea en su cabeza de dejar el club vigués con el equipo en la élite del fútbol. Y así ha sido.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?