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Sociedad

Año bisiesto, ¿año siniestro?

En Hoy por Hoy, hemos repasado algunas desgracias ocurridas en años bisiestos, que hacen realidad el dicho popular

¿Qué tienen en común el asesinato de Gandhi, el de Martin Luther King o el de John Lennon?¿La Guerra Civil y el conflicto entre Irak e Irán? Aparentemente desconectados, todos estos hechos sucedieron en año bisiesto, como en el que nos encontramos este 2008.

Que cada cuatro años se añada un día al calendario tiene una explicación que se remonta a unos cuantos siglos atrás y que se introdujo para compensar el desfase horario que se produce en la duración real de un año, que dura 365 días y seis horas.

Pero este peculiar día del año no parece ser augurio de buenas noticias. A los hechos mencionados anteriormente también se une el terremoto de Tangshan, el más grave del siglo XX y que provocó la muerte de más de 200.000 personas, el hundimiento del Titanic o la apertura del campo de concentración de Auschwitz.

Cara y cruz de un año bisiesto

Pero siniestro y bisiesto no son sinónimos. Seguro que así lo piensa el ministro de Economía, Pedro Solbes, después de saber que el Producto Interior Bruto (PIB) español sumará este año cerca de 2.780 millones de euros "extra", al haber una jornada laboral más -la de hoy- por tratarse de un año bisiesto. Son datos del Instituto de Estudios Económicos (IEE).

La influencia 'bisiesta' alcanza a la luz, a la demanda peninsular de energía eléctrica. En febrero ascendió a 22.542 gigavatios-hora (GWh), cifra que supone un incremento del 6,9 por ciento respecto a igual mes del pasado año y que se explica, en parte, porque 2008 es bisiesto.

Pero, ¿qué es un año bisiesto?

Todo tiene su origen en las limitaciones del calendario Gregoriano, el que nos rige. Hay un desfase entre el calendario y la duración real de un año, que es de 365 días y 6 horas, aproximadamente. Para que las estaciones no vayan cambiando con el tiempo, cada cuatro años se agrega un 29º día al mes de febrero.

La obligada corrección es mucho más exacta: el día extra se agrega sólo en los años divisibles entre cuatro. Así, cada 400 años hay 97 bisiestos, lo que resulta en un calendario gregoriano de 365,2425 días.

Mala suerte cada cuatro años.