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Dos monos mueven con el pensamiento un brazo robótico para agarrar alimentos

Esta técnica podría ser utilizado por humanos paralíticos. El estudio de investigadores estadounidenses ha sido publicado en la prestigiosa revista Nature

Un mono llamado Arthur mueve un brazo robótico en un experimento llevado a cabo por un equipo de científicos de la Universidad de Pittsburgh (EE UU). /

Un grupo de investigadores estadounidenses ha logrado que dos monos movieran con su pensamiento un brazo robótico para agarrar alimentos y comerlos. Este logro es un paso relevante para mejorar el futuro de los discapacitados físicos. Es la primera vez que se consigue dirigir una extremidad de este tipo con la mente.

El estudio del equipo de Andrew Schwartz, de la Universidad de Pittsburgh (Pennsylvania), fue publicado este miércoles por la revista británica Nature. En los ensayos precedentes "algunas fases del gesto eran guiadas a través de la asistencia informática", explica Schwartz. Además, el brazo, que se mueve en tres dimensiones, ha sido perfeccionado.

Algunos de estos métodos de interfaz entre cerebro y máquina ya han sido probados con humanos y podrían servir para las personas paralíticas que han sufrido un derrame cerebral, un traumatismo de la médula espinal o adolecen de una enfermedad neuromuscular degenerativa.

Con frecuencia, la enfermedad deja intactas las partes del cerebro implicadas en los movimientos, por lo que el órgano del paciente es capaz de seguir produciendo la actividad motriz. Por este motivo, la solución consiste en grabar la orden cerebral en electrodos implantados en el córtex y transmitirla al brazo-robot.

Queda mucho por hacer

Pero todavía quedan numerosos obstáculos por el camino antes de establecer una aplicación clínica de esta tecnología, escribe en Nature John Kalaska, de la Universidad de Montreal. "La fiabilidad a largo plazo de los electrodos todavía se debe mejorar", asegura este experto.

Otro problema es que el éxito de estas técnicas sigue confinado en los laboratorios, puesto que el material es poco móvil y se necesita la supervisión constante de un técnico experimentado.

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