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La peor pesadilla del demonio

El padre José Antonio Fortea Cucurull, especializado en demonología, visitó 'La Ventana' para relatar su experiencia con el demonio

José Antonio Fortea Cucurull, sacerdote exorcista. /

El sacerdote y teólogo licenciado en la Universidad de Navarra pertenece al presbiterio de la diócesis madrileña de Alcalá de Henares. En 1998 defendió como tesis de licenciatura "El exorcismo en la época actual". Actualmente es uno de los más conocidos exorcitas de nuestro país.

El trabajo del padre Fortera no es nada convencional. Su labor consiste en liberar a las almas poseídas y atormentadas por un espíritu demoniaco. Al margen de la incredulidad que puede despertar su figura, este sacerdote se dedica en cuerpo y alma a su trascendental cometido. "Atiendo a los que creen padecer problemas con el demonio, aunque mi verdadero trabajo es que el mensaje de Dios llegue a la gente. Entiendo a los que no crean que existe el demonio, sin embargo, mi experiencia me dice lo contrario", aseguró el exorcita.

"Lo primero que hago es dejar que el afectado me cuente qué le pasa, así puedo ver si lo que me dice es razonable o no. Tras esta primera idea, la segunda parte es orar. Durante la oración puedo descubrir si la persona tiene una reacción extraordinaria, como ganas de vomitar o llorar", explicó el experto en teología.

Las intenciones demoniacas

Cuestionado respecto a las causas que llevan al demonio a tomar posesión de una persona, el sacerdote considera que le guía un profundo rencor. "He practicado muchos exorcismos, no llevo la cuenta. Y por supuesto he visto a gente hablar idiomas irreconocibles. El poseído me contestaba que el demonio le poseía para hacerle sufrir. El ángel caído sabe perfectamente que existe Dios y la dicha, y que nunca podrá acceder a ella. Por eso, al saber que no puede acabar con Dios trata de hacer sufrir a los seres humanos como forma de atentar contra Dios", aseguró.

Sin embargo, en una sociedad que tiene cada vez los pies más anclados en tierra, se percibe una creciente banalización de todo lo sobrenatural. A este fenómeno no ayudan las películas de Hollywood ni los numerosos adivinos y brujas que se publicitan en los medios. Cuestionado a este respecto, J.A. Fortera considera que "el problema de creer en las cosas del más allá es que hay charlatanes que hacen de esto su negocio".

La Ventana: El sacerdote exorcista

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