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QUÉ FUE DE...

Qué fue de: Pippi Calzaslargas, la traviesa pelirroja

La pequeña Pippi y sus inseparables amigos Anika y Tommy vivieron multitud de aventuras. La entonces joven actriz Inger Nilsson quedó marcada por el personaje y a partir de ese dia su destino quedaría unido al de de Pippi.

El personaje de Pippi frente a la actriz Inger Nilsson

La pequeña Pippi es el personaje más original de la isla sueca de Gotland. Es huérfana de madre y su padre era un pirata, rey de los congoleños. Pippi esconde un tesoro de monedas de oro, con tan solo 9 años tiene una fuerza sobrehumana y vive en su casa con 'Pequeño tío', un caballo dálmata, y 'Mr Nelson' un mono tití.

Pippi Calzaslargas no era una niña convencional. Era rebelde, luchadora y su objetivo en la vida, ser feliz. El personaje con calcetines por encima de la rodilla, encajó perfectamente con los ideales de jóvenes y adultos sumergidos en la revolución cultural del 68 y conquistó al mundo. Primero a través de los libros, luego con las películas y finalmente con una serie que haría de Pippi un fenómeno universal.

En 1968 comenzó a rodarse la serie sueco-alemana que narraba las aventuras de la pelirroja. Ya se había hecho una película 20 años antes, en 1949 pero a Astrid Lindgren, la creadora del personaje, no le gustó por lo que se comprometió con el nuevo proyecto y junto con el director Olle Hellbom seleccionarían a Inger Nilsson para el papel de su vida.

La naturalidad y la seguridad de la pequeña Inger que nació el 4 de mayo de 1959 en Suecia, convenció a los creadores que la eligieron inmediatamente. La serie duró hasta 1970, se grabaron 13 episodios que adaptaron las aventuras de Pippi, narradas en los primeros ocho libros de la saga de la valiente pelirroja. Después de la serie, tres películas y en 1973 terminarían las aventuras televisivas para Pippi, pero no para Inger que todavía aprovecharía el tirón para grabar un disco en 1978.

Un personaje con mucha personalidad

A pesar de que Nilsson sólo tenía 9 años, la fuerza de su personaje le marcaría toda la vida. La joven actriz había alcanzado fama mundial y la fusión entre realidad y ficción superó las pantallas. Inevitablemente el personaje de Pippi se asociaba a la joven actriz y no le resultó fácil encontrar otros trabajos que no fueran el de interpretar a la rebelde forzuda.

Incluso en su vida personal el personaje aparecería recurrentemente. Como ella misma cuenta, su época adolescente se hizo muy complicada porque todo el mundo la trataba como si fuera Pippi y esperaban que se comportara como su alter ego televisivo. No soportó la presión y se retiró.

Lejos de los escenarios

Decidió hacerse funcionaria y trabajar como secretaria en Estocolmo pero la fuerza de los escenarios la llamó de nuevo. Sin abandonar su nuevo trabajo y rozando los treinta, a partir de 1987 comenzó a colaborar con una pequeña compañía de teatro sueca y a buscar pequeños papeles en películas y series.

Del teatro saltó de nuevo a la televisión pero sus papeles en la pequeña pantalla no han podido despegarse de la alocada heroína a la que dio vida. En los años 2000 y 2006 consiguió interpretar a un par de personajes en sendas series pero no fue hasta el 2007 cuando adquirió una cierta notoriedad al participar en la serie alemana El Comisario y el Mar.

Sin ninguna duda la sombra de Pippi ha eclipsado la vida de Inger Nilsson. Ella no se arrepiente de haber interpretado a la contestataria niña de las trenzas levantadas que se enfrentaba a toda autoridad porque sabe que con tan solo 9 años, y con ese papel marcaría un referente cultural que ha llegado hasta nuestros días.