Qué fue de... Karembeu, un bregador de palmarés envidiable

Barça y Madrid se pelearon por este mediocentro nacido en un archipiélago de Oceanía perteneciente a Francia

A la izquierda, Karembeu en su etapa como futbolista del Real Madrid. A la derecha, una de sus últimas imágenes, anunciando relojes de la marca Perrelet.

Christian Karembeu nació el 3-12-1970 en Lifou, Nueva Caledonia, un archipiélago perteneciente a Francia, país para el que sería una pieza importante en la mejor selección gala de la historia. Nunca fue un jugador rutilante, sin embargo, tras pasar por Nantes y Sampdoria, los dos grandes de España, Barcelona y Real Madrid, mantendrían una dura puja por sus servicios en el invierno de 1997. Los blancos lograron su fichaje y fue sorprendentemente decisivo para allanar el camino a la séptima.

Cuando Christian Karembeu daba sus primeros pasos en el Nantes francés, con 20 años, seguro que no podía soñar con el inigualable palmarés que le esperaba en su carrera. A orillas del Loira consiguió una Liga francesa, el primer galardón de una estantería repleta de trofeos. En 1995, tras cinco años en su país, cruzó los Alpes para recalar en la Sampdoria italiana. Allí jugaría dos años y medio y su buen hacer en el medio campo, su labor de contención y su fortaleza física, hicieron que desde España pusieran los ojos en él.

Barça y Madrid se enzarzaron por él

FC Barcelona y Real Madrid le eligieron como refuerzo para el mercado invernal y se enzarzaron en una reñida lucha por su contratación. Fue uno de los piques más fuertes entre los dos colosos de España que se recuerdan en los últimos años. Sus rastas se hicieron objeto de múltiples portadas de los diarios deportivos y el Real Madrid fue el que se llevó el gato al agua por 500 millones de pesetas. Para muchos, tanta puja resultó excesiva, pero su llegada, en enero de 1998, daría paso a un año insuperable para el centrocampista galo.

20 goles en toda su carrera, tres decisivos en la séptima

Pese a ser un futbolista que apenas marcó una veintena de goles en sus 15 años de profesional, rubricó tres consecutivamente que allanaron sobremanera el camino del Real Madrid a su séptima Copa de Europa, tras 32 años de oscuros anhelos. Con un desastroso devenir del equipo blanco en España, la Champions se presentaba como un objetivo inalcanzable. Era la primera Liga de Campeones en la que entraba también el subcampeón de España. Se disponen seis grupos de cuatro y sólo los dos mejores segundos pasaban a los cuartos de final.

El Real Madrid pasa como líder de su grupo y se cruza en los cuartos con el Bayern Leverkusen. El equipo perdía 1-0 en el Bayern Arena a falta de 15 minutos, cuando un gol de Christian Karembeu con la puntera pone la eliminatoria de cara. En la vuelta, el francés volvía a ver puerta y abría el camino de la goleada (3-0) en el minuto cinco de la segunda parte.

Especialista con la puntera

En semifinales esperaba el vigente campeón de Europa, el Borussia Dortmund, con el handicap de que la vuelta se decidía en Alemania. El partido del Bernabéu será recordado porque en la previa los Ultras tiraron la portería del Fondo Sur y el partido comenzó con más de una hora de retraso. Fue en esa portería en la que Karembeu repetiría suerte y su puntera derecha sentenciaría el partido (2-0) y la eliminatoria (0-0 en Dortmund). El resultado de la final (1-0 ante la Juve) es de sobra conocido por todos. Karembeu se proclamaba campeón de Europa.

Consigue el Mundial y se casa con Adriana

Ese verano, Karembeu se coronaría como campeón del mundo con Francia (3-0 en la final ante Brasil). Christian era titular indiscutible en la selección de los Barthez, Desailly, Deschamps, Djorkaeff o Zidane.

Y a finales de año, como colofón a un 1998 para enmarcar, contrajo matrimonio con Adriana Sklenaríková. Modelo eslovaca imagen de los sujetadores Wonderbra y considerada la mujer con las piernas más largas del mundo, conoció a Karembeu en un avión. Para algunos, éste fue el mayor logro en la vida del futbolista de Nueva Caledonia.

El declive

El resto de su carrera ya no sería igual. Continúa en el Real Madrid hasta el año 2000, con el que logra una segunda Champions, pero pierde la titularidad. "No estoy jugando y es normal que busque otro sitio. Soy realista, me quedan pocos años para jugar y lo importante es que tengo contactos", manifestó Karembeu el día que hacía oficial su salida. Su intención era recalar en un grande de la Premier o en el Inter, donde se había marchado su amigo Clarence Seedorf, pero finalmente acaba en el Middlesbrough.

Nunca cantó la Marsellesa

Ese año gana la Eurocopa de Holanda y Bélgica con Francia, pero Karembeu tampoco es ya titular con los 'bleus'. Fue 53 veces internacional y como dato significativo cabe destacar que nunca cantó el himno de la Marsellesa, ya que dos de sus tíos habían sido exhibidos en un zoológico humano durante la Exposición colonial de París de 1931.

La temporada en el Middlesbrough fue su último año en la élite (2000-01). Tras pasar por las tres grandes ligas, pone rumbo a Grecia, donde firma por el Olympiakos. Allí disputa tres temporadas y gana dos ligas helenas. En 2004, con 33 años, se marcha al Servette suizo, pero descienden a Segunda y regresa a Francia, cedido al Bastia. Sólo aguantó unos meses allí y el 13 de octubre de 2005 anuncia su retirada, aunque asegura que aún deberá tener "algún peloteo de vez en cuando".

¿Y qué hace hoy?

En 2006, Karembeu trabajó como ojeador del Portsmouth inglés y hoy sigue ligado al mundo del fútbol como comentarista. Su última aparición en los medios se ha producido por convertirse en la nueva imagen de una prestigiosa marca de relojes de lujo, la firma Perrelet. Sin embargo, más que por su muñeca, en España siempre será recordado por su puntera derecha. Algunos con cariño, otros con desdén.

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