El CSN apuesta por mantener Garoña abierta diez años más

El organismo regulador aprueba con condiciones la renovación de la autorización para la central nuclear burgalesa

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha dado el visto bueno a la renovación de la autorización de explotación de la central nuclear Santa María de Garoña (Burgos) para los próximos 10 años, si bien ha impuesto varias condiciones.

El informe del Consejo de Seguridad Nuclear tiene miles de páginas, pero, para cumplir el plazo legal que terminaba esta media-noche, el CSN ha presentado en el registro del Minsiterio de Industria un resumen de 32 páginas.

En él, el CSN otorga "10 años" de permiso a la central nuclear de Garoña, porque, tras analizar la información pedida, concluyen que puede funcionar una década más con seguridad, según ha explicado a la Cadena SER uno de los consejeros del CSN.

Sin embargo, el CSN impone dos grandes condiciones previas para que Garoña pueda seguir funcionando: la instalación de un cableado eléctrico nuevo en esta planta y su separación física en caso de incendio y la purificación de los gases en la sala de control. Estas dos grandes reformas sólo se pueden realizar parando el reactor de esta planta y, según fuentes del CSN, costarán "miles de millones de las antiguas pesetas", aunque se cree que el coste es "perfectamente asumible" para la central. El CSN también impone otros cambios, pero si consideran de menor calado.

Por otro lado, los cinco consejeros del CSN han votado a favor de este informe "favorable" a la central nuclear de Garoña y que amplia en 10 años su vida útil. Ahora, el Gobierno tiene que decidir si cierra o no esta central.

Fuentes del ejecutivo han acogido con "interés" este informe del CSN, aunque matizan que "no es vinculante" y que decidirán en los próximos días si cierran esta central nuclear o amplían su permiso de explotación 10 años, como les propone el CSN.

Una patata caliente para el Gobierno

El Gobierno y el PSOE son perfectamente conscientes de la patata caliente que tienen entre las manos. Fuentes del partido han admitido este viernes a la SER que la decisión del Consejo de Seguridad Nuclear les complicaba el final de la campaña.

El programa electoral del PSOE de 2008 dejaba claro que se irían cerrando las centrales nucleares al final de su vida útil. Es decir, a Garoña le tocaba cerrar como mucho en dos años. Esta era la posición clara de Zapatero y entre muchos otros, del responsable del programa electoral, Jesús Caldera que sigue defendiendo el cierre nuclear.

Sin embargo, en los últimos meses han ido ganando posiciones en el gobierno y en el partido los que apuestan por prolongar la vida de las centrales mejorando su seguridad; estos sectores, entre los que figuran varios ministros como el de Industria argumentan que se necesita la potencia nuclear para garantizar el suministro energético en tiempos de crisis.

Miembros del gobierno e importantes dirigentes del partido han reconocido este viernes a la SER que incluso 10 años les parece poco para prolongar la actividad en Garoña. Unos y otros llevan semanas intentando convencer a Zapatero para que se decante de un lado o del otro. El presidente del Gobierno es sensible a los argumentos económicos de parte de su gabinete pero en su entorno insisten en que le gusta cumplir sus compromisos. Una salida intermedia sería darle una nueva autorización a Garoña pero muy limitada, a dos o como mucho cuatro años. La decisión se tomará en las proximas semanas, ya sin campaña electoral.

Hora 14 habla con el alcalde de Valle de Tobalina y con el director de Greenpeace sobre el posible cierre de Garoña

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