Qué fue de... Dely Valdés

El que fuera jugador del Real Oviedo y Málaga CF, es ahora el segundo entrenador del equipo malagueño

El que fuera jugador del Real Oviedo y Málaga CF, es ahora el segundo entrenador del equipo malagueño

Gran rematador de cabeza y con un extraordinario olfato de gol, aún se le recuerda por ser el artífice de los dos goles en Elland Road que rubricaron la clasificación de su equipo para los octavos de final de la Copa de la UEFA.

Nacido el 12 de Marzo de 1967 en Colón, Panamá, Julio César Dely Valdés no tardó mucho en interesarse por el mundo del fútbol. Desde muy pequeño traía a sus padres de cabeza cuando se pasaba las horas junto a sus hermanos dándole patadas a un balón. Una pasión que años más tarde le regalaría noches para guardar siempre en la memoria.

Despegue

Dely Valdés debuto como futbolista profesional a los 15 años con el Atlético Colón, un equipo que al poco de tenerle entre sus filas ya se dio cuenta que el joven delantero necesitaba más de lo que ellos le podía ofrecer.

Aún así se quedó en el equipo panameño durante cuatro temporadas hasta que decidió poner rumbo a un país donde la práctica del balompié se viviera de manera más apasionada. Así es como recala en el Argentino Juniors y posteriormente, en el Deportivo Paraguayo, equipos que pertenecían a la cuarta división argentina y que estaban integrados por inmigrantes.

Ranking de goleadores

Esto no fue más que un trampolín para el panameño. Sus extraordinarias cualidades fueron admiradas por muchos clubes que pronto se interesaron por hacerse con los servicios del delantero. Finalmente fue el Nacional de Montevideo quien se llevó el gato al agua en 1989 de una manera muy peculiar. El que a partir de ahora iba a ser su presidente, Recalt, se interesó por Dely Valdés a raíz de verle en una tabla de goleadores de una revista argentina, ya que nunca le había visto jugar personalmente. Y lo cierto es que el joven no defraudó.

El panameño consiguió hacer historia como máximo anotador del club con 110 goles en cuatro temporadas, algo que más tarde comprobaríamos también en nuestro país. Delantero muy veloz y con un poderoso remate de cabeza, se gano el cariño de todos los aficionados del Nacional de Montevideo. Un cariño que el joven supo recompensar sobre el terreno de juego.

1992 se convierte para Dely Valdés en uno de sus mejores recuerdos. Ese año se proclama campeón tras vencer al Peñarol, rival de toda la vida, en la final y gracias a un tanto decisivo suyo.

Cambio de rumbo<</b>

La calidad del delantero iba en aumento y pronto se dieron cuenta de ello diversos clubes europeos. El primer destino del panameño al cruzar el charco fue Italia, para militar en las filas del Cagliari, por aquél entonces entrenado por Óscar Washington Tabárez.

Allí estuvo durante dos temporadas en las que su rendimiento no disminuyó y en las que volvió a hacer gala de su olfato peleador. Si n embargo, y pese a que su estancia en Italia era buena, decidió cambiar de aires y se marchó al país vecino. En Francia jugaría con el Paris Saint-Germain. Otro gran reto se le presentaba al panameño, quien estaba dispuesto a dejar el listón muy alto en su nueva aventura.

Dely Valdés añadió a su palmarés una Liga y una Recopa de Europa durante su etapa como jugador del equipo parisino en el que además marcó un total de 29 goles. El panameño contaba ya con 30 años pero aún le quedaban muchas experiencias por vivir y disfrutar de lo que más ama: el fútbol.

Oferta española

Es el Oviedo, que por aquél entonces militaba en la Primera División española, el que muestra su interés y él, al que le apasionan los cambios, decide realizar uno a nuestro país.

Tres años en los que de nuevo demostraría su gran potencial en todos los campos españoles que recorrió. Lo avalan las 39 dianas que anotó. Y un nuevo viaje, esta vez al sur.

El Málaga acababa de perder a su máxima referencia en el ataque, Catania, y buscaba a la desesperada un delantero. Sin embargo, Dely Valdés parecía tenerlo todo en su contra debido a su edad. 33 años son un peligro para un delantero, pero no para uno de calidad y él lo era. Tuvo el máximo apoyo del presidente blanquiazul y el panameño no defraudó.

Poco tardó en ganarse la confianza de una afición que no pasaba por sus mejores momentos con la afición y junto a otro gran futbolista, Darío Silva, regaló muchas noches de sueños a los aficionados andaluces.

Su lucha en el área, nunca daba un balón por perdido, y su gran remate de cabeza le convirtieron en el máximo goleador de la historia del Málaga con 38 goles. Y de nuevo un adiós que parecía ya anunciado.

Ligado al Málaga

En junio de 2003 decide poner punto y final a su etapa e n Andalucía y regresar al club que le había visto crecer como futbolista y donde siempre quiso despedirse de este deporte.

En el Nacional de Montevideo coincidió con su hermano gemelo pero su estancia en el club uruguayo fue más corta de lo esperado. Tan sólo seis meses en los que el eterno ídolo no rindió al nivel esperado. Había llegado el momento de colgar las botas aunque sin que ello conllevara alejarse de los terrenos de juego.

Dely Valdés cambió el césped por los banquillos y una nueva visita a nuestro país.

Pese a su marcha en 2003, siempre ha estado ligado a una ciudad que le rindió un amor especial y que él parece no olvidar. Al cabo de los años ha regresado al club andaluz como segundo entrenador, un club que aún retiene en sus retinas las tardes de gran fútbol que Dely les brindó con entrega y pasión por un deporte que lleva practicando desde que comenzó a andar.

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