REPORTAJE: 'SOLDADOS QUEBRADOS'

La huella invisible de Irak y Afganistán

Soldados Quebrados (Primera parte) / Rubén y Sergio resultaron gravemente heridos en Afganistán e Irak. En su casa, donde nos reciben, no ocultan sus heridas. Al contrario. A través de ellas nos cuentan su historia, para ellos la más difícil. Un reportaje de Mariela Rubio / MARIELA RUBIO/ ELISABET PALMA / BARBARA PUYOL / ROBERTO CUADRADO

62 militares han resultados heridos en Afganistán, tantos como muertos en el accidente del Yak-42. En Irak fueron 18, una cifra que duplica la de muertos en aquella guerra. Soldados sin homenajes, muchas veces anónimos. Una redactora y un cámara de la Cadena SER han convivido durante un día con algunos de los militares que se dejaron más que la piel en las llamadas "nuevas guerras asimétricas".

En Afganistán, por cada soldado español que muere a manos de la insurgencia... cuatro resultan heridos. Los mortíferos atentados con artefactos explosivos improvisados (IED'S) han dejado también una terrible factura en forma de heridos con graves secuelas. Los chalecos y los cascos antibalas no protegen contra el método estrella de la insurgencia, y hasta hace pocos meses los vehículos militares usados por las tropas españolas no podían ni tan siquiera mitigar los efectos de las minas que los talibán colocan en los caminos por donde transitan los efectivos de la ISAF. Estas tácticas insurgentes son, para los expertos, el resultado de las experiencia de Irak: muchos muertos y muchos más heridos.

Rubén: "sigo siendo un soldado"

"Sin piernas, o bueno con una, aunque destrozada... pero soldado". Así nos recibe Rubén en su casa de Albacete. En 2007 tenía 19 años, y un artefacto enterrado bajo la carretera explotó al paso de su vehículo cerca de Herat, en Afganistán. Murieron dos de sus compañeros y un intérprete. Él y otro soldado resultaron mutilados, el resto heridos leves. Probablemente el de Rubén fue el atentado más sangriento de los sufridos hasta ahora en Afganistán. "Lo más duro es pensar en mis compañeros muertos, la pierna que me queda ya casi no me duele".

Sergio: un sargento herido en la guerra equivocada

Se marchó a Irak cuando su hijo acababa de nacer. Una bicicleta bomba hirió en febrero de 2004 a toda su unidad. Cinco en total. "Mi alférez me dijo ...¡mi oreja! Y yo le contesté: déjate de orejas y salgamos de la zona de muerte". Sergio tiene un incapacidad del 66 por ciento diagnosticada por el ejército pero, al contrario que Ruben (el joven soldado herido en Afganistán), Sergio no es una víctima del terrorismo. No lo fue para el PP que gobernaba cuando regreso de Irak, y no lo es para el gobierno del PSOE que ante el que ha reclamado sin éxito. Sin embargo, el gobierno socialista si reconoce a las víctimas de Afganistán o el Líbano con esta categoría.

El herido en acto terrorista cobra una pensión más alta y tiene derecho a indemnizaciones que están fuera del alcance de quienes, como Sergio, han sido calificados como heridos en acto de servicio. "Soñé que me atacaban insurgentes, desperté y estaba ahogando a mi hijo" nos cuenta este sargento en su casa de Córdoba. Un ejemplo de que el Síndrome de Estrés Postraumático también existe en las fuerzas armadas españolas.

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Los testimonios de Rubén y Sergio en 'La Ventana'

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