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Ernesto Bazán: "Soy un cazador de imágenes"

El fotógrafo italiano conversa con la SER sobre su experiencia en Cuba

Entrevista con Ernesto Bazán, fotógrafo especializado en la realidad de Cuba / El fotógrafo italiano conversa con cadenaser.com / DAVID MARTOS

Ernesto Bazán [Palermo, 1959] coge, abre y cierra su libro BazanCuba como si entre los brazos tuviese un bebé recién nacido. De hecho, habla de sus proyectos fotográficos como si fuesen niños muy pequeños, que apenas hubiesen aprendido a andar. Habla de Cuba como de la mujer soñada, asegura que comparte raíces españolas con su Italia natal, y sitúa al campo cubano en el centro de su interés.

"Deseé viajar a Cuba como se desea a una mujer por mucho tiempo" -comienza Bazán. "La primera vez que viajé a la isla había comprado un paquete barato desde Mérida, México, y cuando regresé tras pasar allí una semana... regresé a la agencia de viajes como si fuese un robot: Cuba me ha cambiado la vida". Y le cambió también la forma de hacer fotografías, e incluso de enfrentarse al mundo editorial. Pasó allí 14 años: de 1992, desde el comienzo del llamado "Período Especial", hasta 2006.

Sus retratos y sus paisajes no son los de un informador. "Yo no soy fotoperiodista, soy más bien un fotógrafo callejero". Y añade un importante matiz: "Soy un poeta de la vida cotidiana, un cazador o un pescador de imágenes". Se puede comprobar en las miradas captadas por su cámara, a pie de asfalto y de polvo de camino. Asegura Bazán que le gusta reflejar en su trabajo la "intimidad de lo cotidiano", sin querer actuar como un cronista, porque sus fotografías son "un diario visual de mis impresiones personales".

El campo cubano, fuente de inspiración

Ernesto Bazán se recuesta sobre el sofá y rememora las amistades que le ha regalado el campo de Cuba, al que encuentra muchas conexiones con Sicilia. Evoca cómo, junto a alguno de sus protagonistas, protagonizó "un ritual muy bonito, en el que incluso echábamos un poquito de ron a los espíritus de la Tierra". Era después del ritual, cuando se enrollaban los puros, cuando llegaba el momento mágico de la fotografía.

Todo ese bagaje, que incluye para Bazán la formación de su familia en la isla, ha cambiado también su visión del mundo editorial. Su libro BazanCuba surge de la colaboración, intelectual y económica, de 50 de sus mejores alumnos. "Me ayudaron con la edición y la financiación del libro", y el proyecto salió adelante fruto de "la confrontación y el debate crítico". Ese desahogo económico le ha permitido tener las manos libres para la edición de su libro: "No quiero entregar 14 años de mi vida a una editorial".

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