LA FIRMA DE ÀNGELS BARCELÓ

Atrapado en un bucle

La habitual Sesión de Control al Gobierno de los miércoles se ha convertido hoy en el escenario escogido por Zapatero para anunciar un nuevo e importante paquete de medidas para reactivar la economía. Rebajas fiscales para las pymes, privatización de la gestión aeroportuaria y la supresión de la ayuda de 426 euros a los parados de larga duración están entre las medidas más destacadas.

Zapatero parece que quiere acabar con incertidumbres y especulaciones con un nuevo plan anticrisis escenificado, además, con un cambio de agenda que incluye la suspensión de su viaje a Bolivia y a Argentina donde debía participar en la Cumbre Iberoamericana. Es la primera vez en la historia de estas cumbres en la que no va a haber presencia del presidente del Gobierno español.

A la oposición, las medidas del Gobierno le han pillado por sorpresa. Rajoy en el Congreso ha sido incapaz de reaccionar y de ir más allá del cansino discurso de las elecciones anticipadas. No es fácil la crítica a medidas que ellos mismos han pedido en algún momento: deben pensar que es mejor hacer ver que no las han oído, y a lo suyo, que es intentar echar a Zapatero antes de tiempo.

Ahora es importante ver el impacto de este nuevo plan del Gobierno, aunque parece que va en la línea de lo que piden los mercados y Europa, así que pueden ser una buena medicina para frenar el acoso y los temores; lo que decida también mañana el Banco Central Europeo puede ser una buena dosis de confianza.

Son medidas necesarias y algunas de las críticas lógicas: las que llegan de sindicatos y de la izquierda. Se encuentra Zapatero atrapado en un bucle. Nada de lo que haga, aunque coincida con sus posturas, gustará a la derecha... y mucho de lo que hace horroriza a la izquierda. Así pues, haga lo que haga lo tiene mal, sólo le queda cuidar las maneras y dar todas las explicaciones que sean necesarias.

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