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Cultura

ENTREVISTA A ALEIX SALÓ

''El público tiene más interés en usar mi obra para entender la realidad que para evadirse''

Conversamos con Aleix Saló, un joven dibujante que está arrasando con una obra que explica el origen de la crisis

Españistán, de la Burbuja Inmobiliaria a la Crisis. El 26 de mayo el canal de YouTube de Aleix Saló recibió más visitas que el del F.C Barcelona. Dos días después el Barça se proclamó campeón de Europa. El video empezó a correr como la pólvora por las redes sociales y se dispararon enseguida los visionados y los comentarios sobre el video en Twitter hasta el punto de convertirlo en Trending Topic durante todo el jueves 26.. Hemos hablado con su autor para que nos explique el génesis de su exitosa obra. / ALEIX SALÓ

La semana pasada Aleix Saló (1983) se convirtió en Trending Topic de la red social Twitter por el estreno de su obra Españistán, un cómic acompañando de un vídeo que explica el origen de la crisis económica a modo de sátira con un guiño a El Señor de los Anillos de J.R.R Tolkien. Desde entonces su trabajo se ha agotado en todas las tiendas y su vídeo acumula millones de visitas en YouTube. Hemos hablado con él para que nos explique la génesis de su exitosa obra.

Intentar encontrar tu libro se ha convertido en algo imposible, está agotado en todos los sitios. ¿Estarás contento?

Es una sorpresa que funcione. La intención como autor siempre es esa, aunque tengo la suerte de que haya funcionado a lo grande. Por otra parte es un dolor de cabeza que haya demanda y no esté disponible. Estamos trabajando para que la segunda edición esté en las tiendas a finales de junio. La tirada inicial fue de 1.500 ejemplares, lo normal para un autor desconocido. La segunda edición tendrá más copias, hay 500 pedidos reservados. Agradezco mucho el esfuerzo y el apoyo de la gente.

El vídeo que has hecho lleva más de dos millones y medio de visitas en YouTube en menos de dos semanas...

Estos fenómenos son difíciles de controlar, al final no es mérito de uno. Cuando rompes un techo de visitas la cosa crece de forma exponencial. Han aparecido clones y se ha publicado en varios medios. Hay que ver el impacto de todo esto.

¿Qué es lo que te ha llevado a contar esta historia?

Siempre me ha gustado hacer accesibles los datos económicos a todo el mundo, aliñarlos con humor sin caer en falacias, hacer que la gente entienda la síntesis de esta década. Como relato reducido siempre te dejas muchas cosas en el cajón, pero mi ánimo era generar un debate que en este caso es en formato de vídeo, algo que en EEUU se ha hecho mucho para explicar la crisis. Mientras lo hacía estaba convencido de que alguien se me iba a adelantar.

¿Qué crees que es lo que ha llevado a la gente a reaccionar tan entusiastamente ante tu historia?

No lo sé muy bien, como autor uno controla muy poco las reacciones de la gente. Ha sido muy transversal, no le ha gustado a todo el mundo, pero se ha movido entre sectores muy diferentes y creo que esa ha sido la clave.

Has elegido comenzar el relato por el gobierno de Aznar, pero no parece que le pintes como el gran culpable...

Eso intento reiterar en las entrevistas, mi ánimo no era culparle a él. Cualquier fenómeno de estas características depende de muchos agentes. Puse el origen en la Ley del suelo, pero podíamos haber ido más atrás, a la Ley Boyer. Siempre se pueden contar muchas cosas, pero no quería hacer un documental.

A pesar de las acusaciones de la sociedad parece que los culpables se van de rositas... Joseph Stiglitz y George Akelof, premios Nobel de Economía, vienen diciendo durante los últimos meses que "es imposible resolver la crisis económica sin que los criminales que cometieron el fraude estén en la cárcel" .

Este tipo de catástrofes a nivel de sociedad se analizan de una forma excesivamente superficial. No me gusta hablar de culpa porque parece que sólo hay una persona responsable, creo que todos hemos tenido nuestro papel en el devenir económico de España. Lo que está claro es que personas muy importantes que pudieron hacer algo o no lo hicieron o lo fomentaron. No creo que todos los banqueros sean malos o todos los políticos corruptos, tampoco creo que todos los ciudadanos sean inocentes. Es muy complejo.

Por qué has hecho ese guiño a Tolkien, ¿qué aporta a la narración?

Me pareció un recurso muy interesante para describir a una sociedad en la que los tipos sociales se diferencian tanto entre ellos. Nos miramos mucho bajo etiquetas de "funcionario", "empresario", "político". La verdad es que mi historia encajaba bastante bien con el mapa ficticio de Tolkien en el que cada raza tiene sus hábitos y contradicciones. Esa idea me corría por la cabeza hace tiempo, además del género propio de su historia donde un héroe tiene que recorrer un paisaje para solucionar el problema y en el camino se cruza con amigos y enemigos.

Pero la historia de El Señor de los Anillos cuenta que la unión de las diferentes culturas y pueblos acaba derrotando al mal.

En este caso no ocurre así. En el fondo es una historia satírica. La ética la dejé aparte. Tenemos el pensamiento de que aún no ha venido lo peor y para afrontar eso creo que lo mejor es el humor absurdo. Intenté evitar que la gente tuviese la impresión de que yo les marcaba el camino a seguir para solucionar el problema, ni es mi deber ni tengo esa capacidad.

Al margen de la segunda edición, ¿tienes idea de hacer una continuación?

Lo estoy pensando. La primera parte es una historia muy cerrada. Me he dado cuenta de que el público tiene más interés en usar mi obra para entender la realidad que para evadirse. Si hay segunda parte tendrá un enfoque más realista.

La novela gráfica está de moda.