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BOXEO

"Nadie olvidará jamás lo que habéis hecho hoy aquí"

El tercer combate entre Joe 'Smokin' Frazier y Muhammad Ali, celebrado en Manila, pasó a la historia del boxeo como una batalla épica

El ex boxeador Joe Frazier fallece por un cáncer de hígado / El mundo del boxeo está de luto por la muerte de Joe Frazier, una de las leyendas del deporte del cuadrilátero. El ex púgil estadounidense, gran rival de Muhammad Ali en los años 70, falleció en Filadelfia a los 67 años. No pudo vencer su último combate frente a un cáncer de hígado, diagnosticado hace apenas un mes. / AGENCIA ATLAS

El 1 de octubre de 1975 el boxeo escribiría su episodio más grande y memorable. Fue en el Coliseo Araneta en un suburbio de Manila, en Filipinas. Era el tercer combate entre Joe 'Smokin' Frazier y Muhammad Ali auspiciado por el presidente Ferdinand Marcos. Un evento icónico en la historia estadounidense que trascendió los límites del deporte tal y como lo entendemos.

Anunciado como Thrilla in Manila -emoción trepidante en Manila- el combate se planteaba como la ocasión definitiva de dirimir el enfrentamiento entre dos boxeadores prisioneros el uno del otro; alimentados por una admiración escondida tras una rabiosa enemistad. Pero la historia de Manila no se entiende sin sus antecedentes. Años antes, el 8 de marzo de 1971, Ali y Frasier se enfrentaban por primera vez en una pelea que había sido promocionada como 'El combate del siglo'. Con un Estados Unidos inserto en el delirio de la Guerra de Vietnam, Muhammad Ali experimentaría su primera derrota profesional. El segundo de sus enfrentamientos tendría lugar de nuevo en el Madison Square Garden, en 1974, donde "el más grande" se deshizo de Frazier con firmeza. Así es que en la previa del tercer y definitivo asalto Alí se creía ganador sobre el "gorila", como había apodado a su archienemigo.

Una batalla épica

La carrera en Manila comenzaba a las 10:45 hora locales para posibilitar la cobertura de las cadenas internacionales. A cuarenta grados de opresivo y húmedo calor, fueron catorce los asaltos que determinarían mucho más que un campeonato aquel 1 de octubre de 1975. Ese día se trascendió la frontera del boxeo.

Tras el decimocuarto round, Frazier apenas veía ni escuchaba. Peleaba a ciegas mientras gritaba "I want him Boss". Pero su eterno entrenador Eddie Futch decidía tirar la toalla temiendo por la probabilidad de un letal último asalto. Futch esgrimía "nadie olvidará jamás lo que habéis hecho hoy aquí" mientras Ali, exhausto en la otra esquina del cuadrilátero, pedía que le arrancasen los guantes. Sin escucharlo a tiempo, Futch detenía el combate. Muhammad sacaba fuerzas de sus entrañas mientras alzaba los brazos de ganador. Minutos después perdía el conocimiento sobre la misma lona en el que acababa de sellar su nombre para la historia. "Nunca había estado tan cerca de la muerte", afirmaría más tarde.

Frazier y Ali libraron en total 41 asaltos. Al final de su carrera, Alí comentaría: "De todos los hombres contra quienes peleé, Sonny Liston era el de más miedo; George Foreman el más poderoso; Floyd Patterson, el de mayor habilidad boxística; pero Joe Frazier sería el más rudo y más duro de todos".

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