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Cultura

TESORO DE LA FRAGATA 'NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES'

El tesoro centenario del Odyssey, custodiado bajo el suelo de Madrid

Las 17 toneladas de monedas de oro y plata descansan bajo vigilancia extrema en el complejo de la Secretaría de Estado de Cultura

La "Casa de las Siete Chimeneas", lugar donde descansa el tesoro del Odyssey / CARLOS CALA

La Plaza del Rey ha amanecido este domingo con una calma y una normalidad que se alejan bastante de la situación excepcional que vive el edificio de la Secretaría de Estado de Cultura, que ocupa gran parte de una manzana en pleno centro de Madrid. Es en este complejo donde la Guardia Civil custodia el tesoro de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes, llegado este sábado a la Base Aérea de Torrejón de Ardoz a bordo de dos aviones Hércules del Ejército del Aire, y trasladado en medio de fuertes medidas de seguridad.

En algún sótano de este enorme edificio se guardan las 17 toneladas de monedas de plata (la mayoría) y oro que la empresa cazatesoros Odyssey retiró del fondo del mar en 2007, del lugar donde la fragata con bandera española había sido hundida en octubre de 1804 tras un ataque británico. Los agentes de la Guardia Civil mantienen la vigilancia día y noche, y "han aumentado las medidas físicas electrónicas y de personal que custodian el tesoro, con lo que no hay ningún problema de seguridad", como ha señalado este domingo en la Cadena SER, en el programa 'A vivir que son dos días' Jesús Gálvez, Jefe del Grupo de Patrimonio Histórico del Instituto Armado. De hecho, numerosas cámaras permiten saber lo que ocurre prácticamente en cualquier punto del perímetro del edificio. Por si esto fuera poco, se ha tomado la decisión de sellar con pequeños precintos las alcantarillas y las trampillas que lo rodean.

Los vecinos del barrio asistieron este sábado con sorpresa al traslado del tesoro, cuyo operativo obligó a cortar algunas calles aledañas. Este domingo, muchos han pasado por la plaza, se han parado, han señalado al interior y han comentado con media sonrisa lo que harían con esas más de 500.000 monedas. Algunos ni siquiera lo han dudado, y han señalado que "estamos en un momento muy duro para la economía: que saquen lo más relevante para los museos, porque también eso es patrimonio, pero el resto podría servir para echar una mano con la crisis". Una idea que comparte mucha gente, aunque del todo inviable y "fuera del sentido común, porque esos bienes son intocables; se trata de patrimonio histórico y de toda la humanidad, y sólo tienen valor cultural y valor científico" según ha señalado en la Cadena SER, en el informativo Hora 14, José María Lancho, abogado de la acusación popular en el 'caso Odyssey', representante de la compañía de arqueología submarina "Nerea".

A lo largo del día, muchos curiosos se han acercado a la madrileña Plaza del Rey a mirar con curiosidad a través de las ventanas del edificio donde se encuentra el tesoro, por si tenían la suerte de divisar algo del contenido de los recipientes donde se conservan las monedas. Pero ver algo es sencillamente imposible. El botín, que ha llegado a España doscientos años después de lo previsto, vuelve a estar bajo tierra y en un lugar, por cierto, con mucha historia.

El complejo de la Secretaría de Estado de Cultura incluye entre sus dependencias un palacete construido a finales del siglo XVI, y que en Madrid es conocido como la "Casa de las Siete Chimeneas", declarado Bien de Interés Cultural y Monumento Histórico Artístico. Entre otras cosas, sirvió de residencia al Marqués de Esquilache, ministro de Hacienda de Carlos III, y llegó a ser saqueado durante el motín que llevó al destierro a Esquilache. A finales del siglo XIX, esta casa acogió al Banco de Castilla, y entre 1980 y 1989 fue la sede del Banco Urquijo. En el primer tercio del siglo XX se estableció allí el Lyceum Club Femenino, una asociación cultural feminista que, ya entonces, defendía la igualdad de la mujer.

Por no faltarle, no le falta siquiera una leyenda sobre apariciones de fantasmas en sus sótanos, pasillos y tejados. Un lugar, sin duda, más que idóneo para albergar un tesoro de estas proporciones y con una trayectoria tan llena de peripecias y de momentos trágicos.

Jesús Gávez: "Los delitos de Odyssey son daño en yacimiento arqueológico, robo y contrabando".